sábado, 19 de mayo de 2018

Un compromiso de hacer lo mejor que pueda

 (Disclaimer) Aclaración inicial necesaria para el lector desprevenido o esporádico: Estimado/a hermano/a scout, la presente es una continuación del posteo previo titulado “La Ley es el núcleo sobre el cual pivotan los demás elementos del Método Scout”. Le agradeceré que, si dispone de tiempo, por favor, "rebobine" e inicie la lectura desde dicha entrada previas.
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En la entrada anterior rescatamos el decálogo de valores expresados en la Ley Scout como el pivot alrededor del cual giran los elementos del Método Scout.
En sus escritos originales Baden-Powell presenta dicho decálogo como un “Código de Honor” compuesto por un juramento (lo que hoy llamamos la “Promesa Scout” - Scout Oath) de hacer lo que mejor pueda para cumplir con la Ley Scout.
El texto original de principios del siglo XX presenta el siguiente concepto: 
“Por mi honor, prometo que haré lo mejor que pueda: para cumplir con mi deber hacia Dios y el Rey (o Dios y mi país); para ayudar a otras personas en todo momento; para obedecer la Ley”
A partir de dicho texto en algunas publicaciones (y sus traducciones) posteriores se introduce  el concepto de “Deberes del Scout” desglosando dicha formulación de la Promesa en partes tales como “Dios”, “la Patria”, “la Humanidad”. 
Si bien en su libro “Escultismo para Muchachos” hace más de veinte menciones a la Ley y a la Promesa y, de hecho en la Fogata Nº 3 (Camp Fire Yarn NO.3 - Becoming a Scout) le dedica unos párrafos al tema, no encontramos una formulación explícita de “Deberes del Scout” en las Fogatas. 
Por lo cual podríamos decir que, en realidad, los postulados del decálogo de proposiciones de la Ley Scout (que desarrollamos en el posteo previo) se complementan como un “compromiso” adicional, sintetizado en la fórmula de la Promesa en los deberes con Dios, con la Patria, con los demás y observar la Ley.
Hemos enfatizado que el compromiso con los valores expresados en la Ley Scout es una guía de las acciones y no una lista de prohibiciones.
La Ley Scout educa el desarrollo del carácter a partir del "aprender haciendo".
Estas proposiciones positivas elegidas por Baden-Powell son el núcleo del Método Scout y, alrededor de este centro giran los demás elementos.
Hoy vamos a "poner la lupa" una primera proposición que surge de la Promesa Scout: la vivencia de la propia fe.
El Movimiento Scout apunta a una educación integral de la persona, tanto sea en su relación con Dios, como con los demás y también consigo mismo (los deberes consigo mismo se deben entender en el sentido que Baden-Powell expresa en sus escritos de ser mejores personas y no resultar una carga para los otros).
Este respeto de la pluralidad humana nos empuja a buscar el equilibrio entre las diversas dimensiones de la persona, comprendiendo el desarrollo de todos los aspectos de la persona y su encuentro con Dios.
En su tarea educativa, es sumamente prudente que los dirigentes ayuden al discernimiento, en coherencia con la propuesta pedagógica del Movimiento Scout, para evitar la incoherencia entre los valores que promueve el Scoutismo y los propios principios religiosos.
Esta afirmación se apoya en lo que B-P escribió en la Fogata Nº 22 (Camp Fire Yarn NO.22 - Self-Improvement) de su libro “Escultismo para Muchachos”:
“Ningún hombre es muy bueno a menos que crea en Dios y obedezca Sus Leyes. Entonces, cada Scout debería tener una religión.”
Si caminamos unidos por los mismos valores y por un compromiso de hacer lo mejor que podamos que hemos asumido libre y voluntariamente, nuestra invitación debe llegar a todos sin distinción de credo.
Por eso, el Movimiento Scout no hace preferencia por una opción religiosa, sino que se ofrece como compañero de senda de todos aquellos que caminan en la búsqueda de Dios, invitándolos a vivir plenamente su Fe con honestidad y alegría y a dar testimonio de su compromiso.
Propiciar un espacio educativo para amar a Dios y vivir plenamente la propia opción de fe es:

  • trascender el mundo material.
  • un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.
  • adherir a principios y valores espirituales.
  • dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.
  • respetar las convicciones religiosas de los demás.

En algunos casos el Grupo Scout se constituye en el seno de una comunidad de fe, si es así y opta por una conformación "homogénea en lo religioso", el Movimiento Scout los invita a los jóvenes a asumir el anuncio de su Fe y a vivirlo en la comunidad de la iglesia en la cual se congregan, siendo fieles a sus convicciones, signos, liturgias y celebraciones.
Pero, para cerrar, quiero rescatar la genialidad de B-P en su pedagogía, la Fe no debe vivirse como una obligación, el Movimiento Scout invita a vivir ALEGREMENTE la propia Fe.
No dudamos que un joven que logra incorporar esta óptica tiene un sentido espiritual para su vida que trasciende el mundo material, a la vez que se libera de posiciones sectarias.
En la próxima entrada nos enfocaremos en la lealtad y el ser digno de confianza.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao.

Link nota original, 5 de enero de 2009: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2009/01/el-scout-ama-dios-y-vive-plenamente-su.html 

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miércoles, 16 de mayo de 2018

La Ley es el núcleo sobre el cual pivotan los demás elementos del Método Scout

(Disclaimer) Aclaración inicial necesaria para el lector desprevenido o esporádico: Estimado/a hermano/a scout, si Ud. leyera esta entrada por separado, podría parecerle una obviedad. Le agradeceré que, si dispone de tiempo, por favor, "rebobine" e inicie la lectura desde un par de entradas previas.
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En la entrada anterior rescatamos la intuición pedagógica de Baden-Powell. Cuando hablamos de su intuición no es para desmerecer la propuesta que hizo, ni mucho menos sugerir que “la embocó de carambola”. Estamos plenamente convencidos que B-P era un agudo observador del “juego social” y que de dicha observación rescata ciertos componentes con los cuales diseña “un sistema de autoeducación progresiva que comprende ciertos elementos inter-relacionados como:

  • La adhesión voluntaria a un código positivo de valores expresados en una PROMESA y una LEY,
  • El APRENDER por la ACCIÓN y a través del JUEGO,
  • La PERTENENCIA a PEQUEÑOS GRUPOS (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la GUÍA DE ADULTOS, el DESCUBRIMIENTO y la ACEPTACIÓN PROGRESIVA de RESPONSABILIDAD y el ENTRENAMIENTO hacia el AUTO-GOBIERNO tendiente al DESARROLLO DEL CARÁCTER y la ADQUISICIÓN DE COMPETENCIAS, AUTO-CONFIANZA, CONFIABILIDAD y la CAPACIDAD PARA COOPERAR Y LIDERAR.
  • Programas progresivos y estimulantes de ACTIVIDADES VARIADAS BASADAS EN LOS INTERESES DE LOS PARTICIPANTES, incluyendo juegos, habilidades útiles y servicios a la comunidad, teniendo lugar MAYORMENTE AL AIRE LIBRE EN CONTACTO CON LA NATURALEZA.
  • Con un MARCO SIMBÓLICO y un esquema de PROGRESIÓN PERSONAL.

A estos elementos, entre otros que mencionamos en la entrada anterior, hoy lo llamamos “MÉTODO SCOUT”.
Es bueno aclarar que el Método Scout como sistema de autoeducación progresiva se propone ser complementario de la familia, de la "iglesia" y de la escuela y no busca reemplazarlos.
El núcleo de este sistema alrededor del cual giran los demás elementos del Método Scout es la adhesión libre y voluntaria a un conjunto de valores expresados en una LEY Y PROMESA.
Los valores que propone dicha Ley Scout son un decálogo de valores, formulados como proposiciones positivas, no como prohibiciones, que invitan a cada joven a hacer cuanto de él dependa para:

  • Ser leal y digno/a de toda confianza.
  • Ser generoso/a, cortés y solidario/a
  • Ser respetuoso/a y hermano/a de todos.
  • Defender y valorar la familia, la vida y la naturaleza.
  • Aprender a obedecer, elegir y actuar con responsabilidad.
  • Ser optimista aún en las dificultades.
  • Ser económico/a, trabajador/a y respetuoso/a del bien ajeno.
  • Ser puro/a y llevar una vida sana.

Ese compromiso con los valores se considera como guía de las acciones y no como una barrera contra las faltas y, si bien su expresión puede tener alguna variación entre diferentes asociaciones scouts, todas coinciden en el núcleo valórico que promueven.
Desde la óptica de B-P el principal objetivo de la Ley Scout es educar en el sentido de estimular al joven para que aprenda por sí mismo y de su propia espontaneidad las cosas que tienden a desarrollar el carácter.
Como Scouts, creemos en preparar a los jóvenes con habilidades para la vida, por eso los alentamos a a hacer más, aprender más y ser más. 
El trabajo en equipo, el liderazgo y la capacidad de resiliencia, son habilidades que ayudan a los Scouts a enfrentar las dificultades de la vida con optimismo. 
Baden-Powell estaba convencido que el niño se inclina naturalmente hacia el bien si ve que hay una forma práctica de hacerlo; y el precepto de la buena acción diaria le brinda la oportunidad para desarrollar el instinto de la bondad, el cual al reiterarse se vuelve hábito y se termina ‘encarnando’ como una constante predisposición de ayudar al otro sin esperar recompensa. Este reiteración de "aprendizajes" que se encarnan es el puntapié de la pedagogía activa, un hallazgo de B-P que se adelanta en 50 años a otros pedagogos.
A partir de la próxima entrada, veremos cómo nos presenta el Movimiento Scout esto de "aprender haciendo" cada una de las proposiciones del Código de Honor de los Scouts.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

Link nota original, 27 de diciembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/12/el-mtodo-scout-y-la-educacin-para-la.html

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sábado, 12 de mayo de 2018

La intuición pedagógica original de Baden-Powell

Antes de avanzar en el hilo de la reflexión que venimos desarrollando en las entradas anteriores, quiero destacar que este original método educativo, bosquejado originalmente por Baden-Powell hace más de 100 años, se ha siempre caracterizado por ser UNA VERDADERA VANGUARDIA EDUCATIVA que, a pesar del paso de los años, se ha mantenido joven y cercano a los jóvenes.
Como en todos los demás aspectos de la vida, mucha agua ha corrido bajo el puente y, en consecuencia, en algunas cuestiones, poco a poco, se fue torciendo la intuición original de Baden-Powell hacia otros rumbos.
Y para entenderlo, es útil remarcar ciertos aspectos de cómo B-P concibió el desarrollo integral de la personalidad de niños, niñas y jóvenes en sus libros:

  • En el Movimiento Scout cada joven no está solo, se relacionan entre sí a través de la pertenencia a pequeños grupos y la participación en espacios de cogobierno junto a los adultos, donde los jóvenes son los protagonistas y los adultos acompañan.
  • El Scoutismo considera valiosa la guía de voluntarios adultos adecuadamente capacitados que aconsejen y acompañen a los jóvenes, pero que sepan autolimitarse en su participación para no desplazarlos como protagonistas.
  • El trabajo en equipos desarrolla progresivamente la responsabilidad, la autonomía, el liderazgo y la cooperación.

Como BADEN-POWELL dijo:
“...El Movimiento Scout pone a los niños dentro de bandas fraternas lo cual es su organización natural tanto para juegos o travesuras.” 
Y agrega: 
“...La Patrulla es de carácter educativo para el individuo. A los guías de Patrulla les da experiencia en responsabilidad y en la calidad de su mando. A los demás Scouts les enseña a subordinar sus intereses en vista del bien común, la abnegación y dominio de sí mismo involucrados en el espíritu de equipo, de cooperación y de buena camaradería.”
La propuesta educativa del Scoutismo es personalizada, no es un sistema masivo, sino que atiende los intereses, necesidades y capacidades de cada uno de los niños, niñas y jóvenes que participan de su propuesta educativa.
La Ley Scout ofrece un sistema de referencia, un código de valores formulado en forma positiva y no a través de prohibiciones. Baden-Powell dijo claramente que fijar prohibiciones es desafiar a los jóvenes para que actúen mal e intenten sortearlas.
Estas convicciones de la propuesta educativa del Movimiento Scout se traducen en lo que hoy conocemos como el “MÉTODO SCOUT” y son desarrolladas por medio de “un sistema de autoeducación progresiva que comprende ciertos elementos inter-relacionados:

  • La adhesión voluntaria a un código positivo de valores expresados en una PROMESA y una LEY,
  • El APRENDER por la ACCIÓN y a través del JUEGO,
  • La PERTENENCIA a PEQUEÑOS GRUPOS (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la GUÍA DE ADULTOS, el DESCUBRIMIENTO y la ACEPTACIÓN PROGRESIVA de RESPONSABILIDAD y el ENTRENAMIENTO hacia el AUTO-GOBIERNO tendiente al DESARROLLO DEL CARÁCTER y la ADQUISICIÓN DE COMPETENCIAS, AUTO-CONFIANZA, CONFIABILIDAD y la CAPACIDAD PARA COOPERAR Y LIDERAR.
  • Programas progresivos y estimulantes de ACTIVIDADES VARIADAS BASADAS EN LOS INTERESES DE LOS PARTICIPANTES, incluyendo juegos, habilidades útiles y servicios a la comunidad, teniendo lugar MAYORMENTE AL AIRE LIBRE EN CONTACTO CON LA NATURALEZA.
  • Con un MARCO SIMBÓLICO y un esquema de PROGRESIÓN PERSONAL.

Poner todo esto en juego al pensar cómo interactuamos en nuestro Grupo Scout no es fácil, pero cualquier simplificación que omita alguno de estos elementos podrá parecerse en lo superficial, pero, a la larga, no dará los mismos resultados exitosos que si todos los elementos están presentes e interactúan entre sí.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo González Cao

Link nota original, 21 de diciembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/12/la-intuicin-educativa-de-b-p.html

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jueves, 10 de mayo de 2018

Vamos a crear un mundo mejor, enfrentar los prejuicios y alentar una mayor solidaridad

La "idea fuerza" de dejar el mundo un poco mejor de cómo lo encontramos se apoya, entre otros conceptos, en “ser más Scout para ser mejores ciudadanos”.
Es decir, ayudar a los jóvenes a tener una opinión crítica sobre los problemas de su comunidad y, por lo tanto, prepararlos para hacer oír su palabra con argumentos sólidos. Pero como ya hemos señalado la ciudadanía activa no queda nada más en discursos convincentes. 
Los argumentos sólidos no solamente se obtienen de asistir a interesantes charlas magistrales de expertos, sino también al salir afuera del Grupo Scout, recorrer la periferia, interactuar con otros actores sociales con empatía, interesarse por lo que le pasa a los demás, especialmente a quienes no les llegan todos los derechos consagrados en la Constitución y las leyes y, a partir de ese involucramiento, meter las manos y los pies en el barro para participar activa y responsablemente en acciones concretas que transformen las estructuras injustas en otras más justas.
En su convicción de desarrollar la ciudadanía activa el Movimiento Scout, silenciosa y desinteresadamente, está prestando sus manos a la tarea de construir una comunidad más justa donde hombres y mujeres puedan vivir en condiciones más dignas.
Y, en este camino, estamos estableciendo las precondiciones para lograr una verdadera y definitiva paz y, en consecuencia, dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos.
Reiteradamente remarcamos que el Método Scout ayuda a los jóvenes a desarrollarse plenamente, capacitándolos para buscar la paz consigo mismo y con su entorno a través de la aceptación voluntaria de un “código de vida”, expresado en los valores de la Ley Scout, compromiso que les provee una “dirección interna” ante cada decisión de su vida.
Cosas que parecen tan simples como la elección de una empresa o un proyecto común entre varios integra valores y prácticas, enseña a resolver conflictos y ayuda a formar líderes sociales para el cambio.
Pero no cualquier líder, sino personas autónomas, solidarias, responsables y comprometidas que jueguen un papel constructivo en la sociedad.
Ese papel constructivo en la sociedad se traduce en acciones concretas de desarrollo comunitario...
En cada barrio encontramos Grupos Scouts que aportan su granito de arena para construir junto a otros una cultura de Paz y no-violencia, promover el desarrollo y la erradicación de la pobreza o proteger nuestro ambiente.
Como el tema de la “paz” representa un campo increíblemente grande, el acento de las actividades educativas scouts podemos resumirlo en TRES ejes que son relevantes para los jóvenes y que son una contribución valiosa a la paz:

  • Creación de un mundo más pacífico: Incluyendo la solución de problemas, habilidades de negociación y mediación y manejo de la ira.
  • Enfrentar los prejuicios: Identificar y enfrentar los prejuicios y estereotipos, por ejemplo: el racismo, la intolerancia religiosa, la prepotencia y la discriminación.
  • Alentar una mayor solidaridad: Principalmente la solidaridad con los grupos desfavorecidos, por ejemplo: refugiados, personas desplazadas internamente, los que buscan asilo, niños en situación de calle y grupos étnicos minoritarios.

Y en mi Grupo o Distrito, ¿qué se puede hacer?...
Les dejo la inquietud para que la conversen con su equipo...
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo González Cao

 Link nota original, 15 de diciembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/12/construir-un-mundo-mejor-el-lema-del.html

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sábado, 5 de mayo de 2018

El movimiento scout construye un mundo mejor a través de su aporte educativo

En diferentes escritos se define al Movimiento Scout como un movimiento de voluntarios, que no tiene preferencia por ningún partido político en particular y con un sentido educativo, destinado a los jóvenes y abierto a todos sin distinción de origen, raza o credo.

De esta definición se concluye que el objetivo del Scoutismo es contribuir al desarrollo de los jóvenes para que alcancen su pleno potencial físico, intelectual, social y espiritual como personas, como ciudadanos responsables y como miembros de sus comunidades local, nacional e internacional.

En dicha línea se entiende que la misión del movimiento es contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores basado en la Promesa y la Ley Scout, para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.

Para lograr este loable objetivo no podemos olvidar tres pilares que definen a la propuesta pedagógica del movimiento scout:

  • Los jóvenes se educan para la vida participando en un proceso educativo no formal.
  • Al elegir, ejecutar y evaluar las actividades se usa un método específico que hace a cada joven el principal artesano de su propio desarrollo con el objetivo de llegar a ser una persona que confía en sí misma, capaz de ser autónoma, responsable, solidaria y comprometida.
  • Toda acción en el movimiento scout debe estar orientada a ayudar a cada joven a asumir voluntariamente un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales como los expresados en la Promesa y Ley Scout, y vivir de acuerdo a ese compromiso.

Aunque muchas de estas definiciones ya las hayan oído antes, pongo el acento en ellas porque las considero el reaseguro para volver a retomar la senda de Baden-Powell y preguntarnos críticamente ¿para qué está el Movimiento Scout?

El desarrollo integral de las potencialidades de cada joven se apoya en un estilo de vida que invita a hacer cuanto de uno depende para vivir los llamados “Deberes para con Dios”, “Deberes para con los demás y el mundo” y “Deberes para con uno mismo”.

Vivir esos deberes para con lo trascendente, para con los demás y con uno mismo nos impulsa a intentar ser una persona íntegra y libre, limpia de pensamiento y recta de corazón, de voluntad fuerte, responsable de sí misma, que ha optado por un proyecto personal para su vida, y que fiel a la palabra dada, es lo que dice ser.

La empatía hacia el otro nos llevar a intentar ser una persona servidora de los demás, solidaria con su comunidad, defensora de los derechos de los otros, comprometida con la democracia, integrada al desarrollo, amante de la justicia, promotora de la paz, que valora el trabajo humano, que construye su familia en el amor, que reconoce su dignidad y la del sexo complementario y que, alegre y afectuosa, comparte con todos.

El conjugar la empatía con el otro con los deberes para con uno mismo nos propone intentar ser una persona creativa que se esfuerza por dejar el mundo mejor de como lo encontró, comprometida con la integridad de la naturaleza, esa casa común que compartimos con nuestros hermanos, interesada por aprender continuamente, en búsqueda de pistas aún no exploradas, que hace bien su trabajo y que, libre del afán de poseer, es independiente ante las cosas.

El intentar ser una persona espiritual, con un sentido trascendente para su vida, nos invita a caminar al encuentro de Dios, a vivir alegremente cada uno su fe y a integrarla a su conducta y que, abierta al diálogo y a la comprensión, respeta las opciones religiosas de los demás.

Esto será posible en la medida que no nos desviemos hacia una simple organización recreativa similar a un “club de barrio” o una “colonia de vacaciones” y tengamos presente que el movimiento scout tiene una intención educativa.

Y que la principal contribución del Movimiento Scout a la paz es básicamente educativa y comienza con un sistema de valores que siembra en los jóvenes un sentimiento de hermandad y comprensión que trasciende las barreras nacionales, promoviendo un estilo de vida fraternal.

Les he dejado varias definiciones para "rumiar" con sus Consejos de Grupo o Equipo Distrital. En la próxima avanzamos un poco más.

Siempre listo, rodrigo 

Rodrigo González Cao

Link nota original, 7 de diciembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/12/la-misin-del-movimiento-scout-y-la-paz.html

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jueves, 3 de mayo de 2018

Construir la paz desde la ciudadanía activa

En la entrada anterior mencionamos la dicotomía entre lo que propone Baden-Powell en la Fogata 26 de su libro “Escultismo para muchachos” y algunas “distracciones” que derivan en una malentendida “ciudadanía pasiva”.

Retomando la conclusión recordamos que nuestro objetivo de construir «ciudadanía» en la valiosa alianza intergeneracional que proponemos en la sociedad de jóvenes y adultos se expresa en los órganos de gobierno de la rama aplicando el Método Scout.

Tal como aportaba Mauricio Gurovich en los comentarios del posteo previo en la página de "Scouts2012-recursos educativos" en Facebook, el principal desafío del equipo de dirigentes es lograr que cada Patrulla o Equipo (según la denominación que adopte en cada rama) funcione como una "pequeña sociedad" en la cual se desarrolla la convivencia con los otros, se cultiva el respeto hacia el diferente y se vivencia entre todos la acción.

Es importante destacar que el germen de la "buena ciudadanía" nace en descubrir al otro como alguien valioso y que el otro me descubra como alguien de valor a mí, y en ese reconocimiento mutuo el pequeño grupo crece y se afianza.

La potencialidad del sistema de patrullas, con sus dificultades de implementación, debe ser un aliciente para no caer en el facilismo de la simple "recreación con apariencia de actividad scout", es decir, en montar algo entretenido, sin demasiadas complicaciones, que es solamente una simulación que no desarrolla a pleno la riqueza del verdadero Sistema de Patrullas ("Scoutismo en demo mode"). 

La pasividad, el desinterés, la apatía, en muchos casos son consecuencia de la superficialidad con que los educadores scouts diseñan la vida de grupo de su sección. Salteado este escollo la “ciudadanía activa” surgirá de los mismos intereses de los jóvenes.

Y, a partir de esos intereses y necesidades, les propongo reflexionar sobre el rol del Movimiento Scout como constructor de la paz y promotor del desarrollo de las comunidades locales

¿Les parecen palabras grandilocuentes que suenan lindo y dicen poco? Vamos a bajar a tierra... ¿De qué hablamos cuando proponemos “construir la paz” desde el Movimiento Scout?

La paz no es simplemente la ausencia de violencia. La paz es un proceso dinámico de colaboración entre todos, estados y personas. Esta colaboración debe estar basada tanto en el respeto por la libertad, independencia, soberanía nacional, igualdad, respeto por la ley, derechos humanos, como también en una justa y equitativa distribución de los recursos para atender las necesidades de las personas.

En este sentido amplio, el concepto de paz contiene TRES dimensiones:

  • La primera dimensión viene a la mente espontáneamente: pensar la paz como lo opuesto a conflicto, enfrentamiento o, en el extremo a la guerra.
  • La segunda dimensión se refiere a las relaciones personales, interpersonales e interculturales. Es decir, la paz es considerada desde el punto de vista del desarrollo individual y su relación con los demás, incluyendo las relaciones con el otro que es diferente de mí, con el que piensa distinto y, en términos generales entre diversas culturas y realidades.
  • La tercer dimensión abarca las relaciones entre la humanidad y los recursos disponibles de la casa común que todos habitamos: por un lado, una distribución más justa de esos recursos entre todos en orden a satisfacer las necesidades personales (por ejemplo: cuestiones de justicia y equidad) y, por otro lado, las relaciones entre la humanidad y el ambiente.

Esta es una definición que vincula explícitamente paz y justicia y entiende que no puede haber paz sin justicia, pero tampoco puede haber justicia sin paz.

A partir de estos 3 sentidos, los invito a reflexionar en su Consejo de Grupo la contribución del Movimiento a la paz en su comunidad cercana.
En las próximas entradas, iremos "desgranando" estas ideas.
 Siempre listo, rodrigo 

Rodrigo González Cao

Link nota original, 24 de noviembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/11/la-entrada-anterior-fue-titulada-el.html

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domingo, 29 de abril de 2018

La ciudadanía pasiva o la Fogata 26 de "Escultismo para muchachos"

En las entradas anteriores venimos reflexionando sobre la invitación de ser "más Scout para ser mejores ciudadanos" y así hemos planteado algunas de las dificultades que pueden aparecer en la actividad de nuestros Grupos Scouts, obstáculos que, si no los resolvemos, nos pueden llevar a la consolidación de prácticas más inequitativas que nos alejan de la propuesta de B-P.
Ese "riesgo" está latente si no superamos pronto esos escollos que surgen, aunque promovamos en el discurso los derechos de los jóvenes.
Casi sin notarlo, ni quererlo, pueden "colarse" limitaciones al ejercicio de la ciudadanía activa y, transformarla en una "ciudadanía pasiva", la de meros espectadores de la vida, situación que Baden-Powell criticó fuertemente. 
Por otro lado, como ya hemos señalado, cuando hablamos de apatía de los jóvenes o de «ciudadanía latente», atrás están insuficientes incentivos para que encuentren motivos (y motivación) para participar.
Baden-Powell decía en sus "Notas para instructores" complementarias de su libro "Escultismo para Muchachos":
"Los muchachos están llenos de entusiasmo y espíritu, y solamente quieren que se les oriente en la dirección correcta para convertirse en ciudadanos buenos y útiles. Mucho de este espléndido material se pierde, ¡peor que éso!, se permite que se vuelva dañino por falta de educación, por falta de una mano que guíe a los chicos en la crisis de su vida, cuando están en la disyuntiva donde su futuro se bifurca al bien o al mal. Ellos se convertirán en los padres de más chicos, que se supone que deben adiestrar en la línea correcta de la buena ciudadanía, cuando en realidad ellos mismos no tienen la más somera idea de la palabra. Y no es culpa suya únicamente."
La educación en la participación y en ciudadanía activa debe ser prioritaria para el Consejo de Grupo como comunidad educativa que supervisa las prácticas pedagógicas de cada sección y, en consecuencia, debe estar presente desde la edad más temprana.
Nuestro objetivo debe ser la «ciudadanía construida» en alianza, alianza que se empieza a construir en la sociedad intergeneracional de jóvenes y adultos, que se expresa en los órganos de gobierno de cada rama.
El primer paso es el rol protagónico de los niños, niñas y jóvenes en la propuesta y selección de las actividades que realizarán y su involucramiento directo en la organización y evaluación de las mismas, siempre con el acompañamiento atento de los voluntarios adultos.
Cuando ese rol protagónico juvenil cede ante una participación de los educadores scouts que desplaza a los jóvenes, sin quererlo, aunque en el discurso propongamos otra cosa, vamos imponiendo la idea del "hermano mayor" (en el sentido de Orwell) que nos dice lo que nos conviene.
La ciudadanía activa es la principal herramienta con la que contamos y nace de aplicar el Método Scout como un sistema de auto educación progresiva basado sobre:
Una promesa y una ley (educación en valores)
Una educación por la acción (aprender haciendo y aprender jugando)
La participación activa en la vida de pequeños grupos (como por ejemplo: la patrulla o el equipo), con la ayuda de adultos que los acompañan y aconsejan atentamente y, que incluye el descubrimiento y aceptación de responsabilidades, la formación en la autogestión tendiente al desarrollo del carácter, el acceso a la especialización y competencia, a la confianza en sí mismo, al sentido de servicio y a la aptitud para cooperar y también para liderar.
Programas progresivos y atrayentes, compuestos por actividades diversas basadas en los centros de interés de los participantes, que incluyan juegos, técnicas útiles y asumir servicios a la comunidad; estas actividades se realizan principalmente al aire libre, en contacto con la naturaleza.
El aprendizaje a través del servicio y la participación en la comunidad.
No es menor lograr que todos los voluntarios logren comprender cómo los Scouts nos proponemos dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos.
No es solamente plantando un árbol o juntando alimentos para los inundados.
La educación en buena ciudadanía que Baden-Powell propone es asumir un rol activo en la sociedad, en el barrio cercano al Grupo, para que todos contemos con los mismos derechos y saliendo a esa periferia para trabajar directamente, en el territorio, para lograr una sociedad más igual.
Es el poner manos a la obra para tomar parte en el juego como invita Baden-Powell en la Fogata 26 de su libro "Escultismo para Muchachos".
Ser ciudadano es mucho más que ser "vecino" o ser habitante de un país.
Ser ciudadano es asumir que uno tiene derechos inalienables reconocidos por la Constitución y las leyes y, en consecuencia, actuar responsable y activamente para que esos derechos le "lleguen" a todos por igual.
En ese ser "más Scout para ser mejores ciudadanos", no pretendemos reemplazar al Estado (quien debe intervenir en las tensiones entre los factores de poder y los ciudadanos tutelando derechos), sino que actuamos en nuestra comunidad cercana acercando a los más alejados a esos derechos y aportando nuestro pequeño "granito de arena" para transformar las estructuras injustas en otras más justas que incluyan a más personas.
Ese es el mensaje centenario que B-P nos dejó en "Escultismo para Muchachos" y sus posteriores libros, lamentablemente luego corrió mucha agua bajo el puente y parte de esa propuesta de ciudadanía activa fue girando hacia otros caminos.
Tal vez releer la mencionada Fogata 26 sea el primer paso para refrescar nuestra mirada.
Todavía hay mucho más para pensar desde nuestras prácticas educativas, pero la seguimos en próximas entradas del blog. 
Siempre listo, rodrigo 

Rodrigo González Cao

Link nota original, 16 de noviembre de 2008: http://scouts2012.blogspot.com.ar/2008/11/el-mtodo-scout-es-la-educacin-en.html 


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:
También en:

Un compromiso de hacer lo mejor que pueda

 (Disclaimer) Aclaración inicial necesaria para el lector desprevenido o esporádico: Estimado/a hermano/a scout, la presente es una continua...