sábado, 27 de diciembre de 2008

EL MÉTODO SCOUT Y LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ

Aclaración inicial: si una leyera esta entrada por separado, podría parecerle una obviedad. Si dispone de tiempo, por favor, "rebobine" e inicie la lectura desde un par de entradas previas.
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La intuición pedagógica de B-P que mencionamos en la entrada anterior se basa en 5 convicciones que se traducen en el “MÉTODO SCOUT”.

Es bueno aclarar que el Método Scout como sistema de autoeducación progresiva se plantea ser complementario de la familia, de la "iglesia" y de la escuela y no busca reemplazarlos.

El núcleo de este sistema alrededor del cual giran los demás elementos del Método Scout es la adhesión libre y voluntaria a un conjunto de valores expresados en una LEY Y PROMESA.
Los valores que propone dicha Ley Scout son los siguientes:
  1. El/La Scout ama a Dios y vive plenamente su fe.
  2. El/La Scout es leal y digno/a de toda confianza.
  3. El/La Scout es generoso/a, cortés y solidario/a
  4. El/La Scout es respetuoso/a y hermano/a de todos.
  5. El/La Scout defiende y valora la familia.
  6. El/La Scout ama y defiende la vida y la naturaleza.
  7. El/La Scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.
  8. El/La Scout es optimista aún en las dificultades.
  9. El/La Scout es económico/a, trabajador/a y respetuoso/a del bien ajeno.
  10. El/La Scout es puro/a y lleva una vida sana.
Ese compromiso con los valores se considera como guía de las acciones y no como una barrera contra las faltas. Son 10 proposiciones positivas, ninguna prohibición.

El principal objetivo de la Ley Scout es educar, no instruir; pero educar en el sentido de hacer que el joven aprenda por sí mismo y de su propia espontaneidad las cosas que tienden a desarrollar el carácter.

Baden-Powell estaba convencido que el niño se inclina naturalmente hacia el bien si ve que hay una forma práctica de hacerlo; y el precepto de la buena acción diaria le brinda la oportunidad para desarrollar el instinto de la bondad, el cual al reiterarse se vuelve hábito y se termina ‘encarnando’ como una constante predisposición de ayudar al otro sin esperar recompensa. Este reiteración de "aprendizajes" que se encarnan es el puntapié de la pedagogía activa, un hallazgo de B-P que se adelanta en 50 años a otros pedagogos.

A partir de la próxima entrada, veremos cómo nos presenta el Movimiento Scout esto de "aprender haciendo" cada una de las 10 proposiciones de la Ley Scout.
Espero tus comentarios, siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:


domingo, 21 de diciembre de 2008

LA INTUICIÓN EDUCATIVA DE B-P

Antes de avanzar en el hilo de la reflexión que venimos desarrollando en las entradas anteriores, quiero destacar que este original método educativo fue creado hace 100 años, ¡UNA VERDADERA VANGUARDIA EDUCATIVA!

Pero en este siglo de vida mucha agua ha corrido bajo el puente y, en consecuencia, en algunas cuestiones, poco a poco, se fue torciendo la intuición original de Baden-Powell hacia otros rumbos.

Y para entenderlo, es útil remarcar CINCO aspectos de cómo B-P concibió el desarrollo integral de la personalidad de niños, niñas y jóvenes en sus libros:

  1. En el Movimiento Scout cada joven no está solo, se relacionan entre sí a través de la pertenencia a pequeños grupos y la participación en espacios de cogobierno junto a los adultos, donde los jóvenes son los protagonistas y los adultos acompañan.
  2. El Scoutismo considera valiosa la guía de voluntarios adultos adecuadamente capacitados que aconsejen y acompañen a los jóvenes, pero que sepan autolimitarse en su participación para no desplazarlos como protagonistas.
  3. El trabajo en equipos desarrolla progresivamente la responsabilidad, la autonomía, el liderazgo y la cooperación.
    Como BADEN-POWELL dijo:
    “...El Movimiento Scout pone a los niños dentro de bandas fraternas lo cual es su organización natural tanto para juegos o travesuras.” Y agrega: “...La Patrulla es de carácter educativo para el individuo. A los guías de Patrulla les da experiencia en responsabilidad y en la calidad de su mando. A los demás Scouts les enseña a subordinar sus intereses en vista del bien común, la abnegación y dominio de sí mismo involucrados en el espíritu de equipo, de cooperación y de buena camaradería.”
  4. La propuesta educativa del Scoutismo es personalizada, no es un sistema masivo, sino que atiende los intereses, necesidades y capacidades de cada uno de los niños, niñas y jóvenes que participan de su propuesta educativa.
  5. La Ley Scout ofrece un sistema de referencia, un código de valores formulado en forma positiva y no a través de prohibiciones. Baden-Powell dijo claramente que fijar prohibiciones es desafiar a los jóvenes para que actúen mal e intenten sortearlas.
Estas CINCO convicciones de la propuesta educativa del Movimiento Scout se traducen en el “MÉTODO SCOUT” y son desarrolladas por medio de “un sistema de autoeducación progresiva que comprende cuatro elementos inter-relacionados:
  • La adhesión voluntaria a una PROMESA y una LEY,
  • El APRENDER por la ACCIÓN
  • La PERTENENCIA a PEQUEÑOS GRUPOS (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la GUÍA DE ADULTOS, el DESCUBRIMIENTO y la ACEPTACIÓN PROGRESIVA de RESPONSABILIDAD y el ENTRENAMIENTO hacia el AUTO-GOBIERNO tendiente al DESARROLLO DEL CARÁCTER y la ADQUISICIÓN DE COMPETENCIAS, AUTO-CONFIANZA, CONFIABILIDAD Y CAPACIDAD PARA COOPERAR Y LIDERAR.
  • Programas progresivos y estimulantes de ACTIVIDADES VARIADAS BASADAS EN LOS INTERESES DE LOS PARTICIPANTES, incluyendo juegos, habilidades útiles y servicios a la comunidad, teniendo lugar MAYORMENTE AL AIRE LIBRE EN CONTACTO CON LA NATURALEZA.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

lunes, 15 de diciembre de 2008

CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR: EL LEMA DEL MOVIMIENTO SCOUT

La "idea fuerza" de dejar el mundo un poco mejor de cómo lo encontramos se apoya, entre otros conceptos, en “ser más Scout para ser mejores ciudadanos”.

Es decir, ayudar a los jóvenes a tener una opinión crítica sobre los problemas de su comunidad y, por lo tanto, prepararlos para hacer oír su palabra con argumentos sólidos.

Pero no queda nada más en discursos convincentes. 
Los argumentos sólidos se obtienen no solamente de asistir a interesantes charlas magistrales de expertos, sino en salir afuera del Grupo Scout, interactuar con otros actores sociales, interesarse por lo que le pasa a los demás, especialmente a quienes no les llegan todos los derechos consagrados en la Constitución y las leyes y, a partir de ese involucramiento, participar activa y responsablemente en acciones concretas que transformen las estructuras injustas en otras más justas.

Silenciosa y desinteresadamente el Movimiento Scout está prestando sus manos a la tarea de construir una comunidad más justa donde hombres y mujeres puedan vivir en condiciones más dignas.

Y, en este camino, estamos estableciendo las precondiciones para lograr una verdadera y definitiva paz.

El Método Scout ayuda a las personas a desarrollarse plenamente, capacitándolos para buscar la paz consigo mismo y con su entorno a través de la aceptación voluntaria de un “código de vida”, expresado en los valores de la Ley Scout, que les provee una “dirección interna”.

Cosas simples como la elección de un proyecto común entre varios, integra valores y prácticas, enseña a resolver conflictos y ayudar a formar líderes sociales para el cambio.

Pero no cualquier líder, sino personas autónomas, solidarias, responsables y comprometidas que jueguen un papel constructivo en la sociedad.

Ese papel constructivo en la sociedad se traduce en acciones concretas de desarrollo comunitario...
... Y no hace falta buscar lejos para encontrar acciones tendientes a lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En cada barrio encontramos Grupos Scouts que aportan su granito de arena para construir junto a otros una cultura de Paz y no-violencia, promover el desarrollo y la erradicación de la pobreza o proteger nuestro ambiente.

Como el tema de la “paz” representa un campo increíblemente grande, el acento de las actividades educativas scouts se enfoca en TRES áreas que son relevantes para los jóvenes y que son una contribución valiosa a la paz:
  1. Creación de un mundo más pacífico: Incluyendo la solución de problemas, habilidades de negociación y mediación y manejo de la ira.
  2. Enfrentar los prejuicios: Identificar y enfrentar los prejuicios y estereotipos, por ejemplo: el racismo, la intolerancia religiosa, la prepotencia y la discriminación por sexo.
  3. Alentar una mayor solidaridad: Principalmente la solidaridad con los grupos desfavorecidos, por ejemplo: refugiados, personas desplazadas internamente, los que buscan asilo, niños en situación de calle y grupos étnicos minoritarios.
En la Rama Rovers el Programa "Scouts del Mundo" lleva a la plenitud estos postulados.

Y en tu Grupo o Distrito, ¿qué se puede hacer?...

Les dejo la inquietud para que la conversen con su equipo.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao
(Puedes dejar tu comentario a continuación)

domingo, 7 de diciembre de 2008

LA MISIÓN DEL MOVIMIENTO SCOUT Y LA PAZ

Los conceptos de BADEN-POWELL sobre la paz que recordamos en la entrada anterior definen al Movimiento Scout como un “...movimiento voluntario, no político (en lo partidario) y educativo, para jóvenes, abierto a todos sin distinción de origen, raza o credo” (como lo expresa la Constitución de la Organización Mundial del Movimiento Scout).

De esta definición se concluye el objetivo del Scoutismo: “...contribuir al desarrollo de los jóvenes para que alcancen su pleno potencial físico, intelectual, social y espiritual como personas, como ciudadanos responsables y como miembros de sus comunidades local, nacional e internacional.”

Más recientemente, en 1999, la Conferencia Scout Mundial realizada en Durban, Sudáfrica, precisó que la Misión del movimiento es contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores basado en la Promesa y la Ley Scout, para ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.

Esto se logra…
√ Participando en un proceso educativo no formal.
√ Usando un método específico que hace a cada individuo el principal agente en su desarrollo como una persona que confía en sí misma. Capaz de ser autónoma, responsable, solidaria y comprometida.
√ Ayudando a cada joven a establecer un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales como los expresados en la Promesa y Ley Scout.

Aunque ya la hayan oído antes, pongo el acento en la misión porque la considero un hito en la forma de pensarnos como movimiento global y preguntarnos: ¿para qué está el Movimiento Scout?

El desarrollo integral de las potencialidades de cada joven se apoya en un estilo de vida que invita a hacer cuanto de uno depende para vivir los llamados “Deberes para con Dios”, “Deberes para con los demás y el mundo” y “Deberes para con uno mismo”.

En las palabras de nuestro Proyecto Educativo:
  • Una persona íntegra y libre, limpia de pensamiento y recta de corazón, de voluntad fuerte, responsable de sí misma, que ha optado por un proyecto personal para su vida, y que fiel a la palabra dada, es lo que dice ser.
  • Una persona servidora de los demás, solidaria con su comunidad, defensora de los derechos de los otros, comprometida con la democracia, integrada al desarrollo, amante de la justicia, promotora de la paz, que valora el trabajo humano, que construye su familia en el amor, que reconoce su dignidad y la del sexo complementario y que, alegre y afectuosa, comparte con todos.
  • Una persona creativa que se esfuerza por dejar el mundo mejor de como lo encontró, comprometida con la integridad de la naturaleza, interesada por aprender continuamente, en búsqueda de pistas aún no exploradas, que hace bien su trabajo y que, libre del afán de poseer, es independiente ante las cosas.
  • Una persona espiritual, con un sentido trascendente para su vida, que camina al encuentro de Dios, que vive alegremente su fe y la integra a su conducta y que, abierta al diálogo y a la comprensión, respeta las opciones religiosas de los demás.
Esto es posible porque Scouts de Argentina se ve a sí misma como una Organización Educativa...
  • Integrada por niñas, niños, jóvenes y adultos comprometidos con el estilo de vida Scout y su religión, la construcción de la paz, la autoafirmación de la persona humana y orgullosos de pertenecer por los valores que comparten.
  • Que trabaja responsablemente en la promoción para el desarrollo de la comunidad, provocando la transformación social a través del crecimiento personal, como producto del cumplimiento de la Misión.
  • Reconocida por su prestigio en la acción educativa y su capacidad de aprender; que brinda igualdad de oportunidades; con una propuesta dinámica y atractiva para los jóvenes, digna de ser apoyada por la comunidad
Es decir, la contribución del Movimiento Scout a la paz es básicamente educativa y comienza con un sistema de valores que siembra en los jóvenes un sentimiento de hermandad y comprensión que trasciende las barreras nacionales, promoviendo un estilo de vida fraternal.
Les he dejado varias definiciones para "rumiar" con sus Consejos de Grupo o Equipo Distrital. En la próxima avanzamos un poco más.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao
(Dejános tu mensaje en el link al pie)


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:


domingo, 30 de noviembre de 2008

EL MENSAJE DE PAZ DE B-P

Las convicciones del Movimiento Scout sobre la educación para la paz lo acompañan desde sus inicios y,están presentes en los primeros libros de Baden-Powell.

Aquel que ha seguido una carrera militar y ha sufrido los horrores de una guerra, como lo hizo B-P, es un relator privilegiado para expresar esa convicción por la paz.
Baden-Powell fue profundamente golpeado por la Primera Guerra Mundial.
Muchos dirigentes scouts perdieron la vida, entre ellos, Roland Philipps.

Escribiendo en la revista “Jamboree” en 1921, B-P dijo:
“El choque mundial de la guerra nos ha sacudido duramente a todos... La guerra nos ha advertido que bajo las modernas condiciones de desarrollo material e intelectual nosotros debemos repensarnos y hacer mejor uso de las ventajas de la civilización, de lo contrario este castigo infernal de un conflicto brutal, del cual hemos tenido una prueba, nos aplastará finalmente.”

Uno de los temas más recurrentes en los libros de B-P es la idea del Movimiento Scout como una hermandad mundial, capaz de inspirar sentimientos de tolerancia, fraternidad, comprensión, imparcialidad y justicia sobre la Tierra.

Nuestro fundador destaca que los valores expresados en la Promesa Scout un camino para prevenir guerras y conflictos:
“Nuestra Promesa y Ley Scout, cuando nosotros realmente las ponemos en práctica restamos toda ocasión para guerras y conflictos entre naciones.”

En 1916, Baden-Powell convoca a un Jamboree Mundial para celebrar el décimo aniversario del Scoutismo. La fecha original eran en junio de 1918, al finalizar la guerra para difundir los ideales y métodos del movimiento y promover el espíritu de hermandad en la nueva generación por todo el mundo.

Lamentablemente la guerra continuó y el Jamboree recién fue celebrado en 1920 en Olympia.

En la ceremonia de clausura en el Crystal Palace BADEN-POWELL lanzó un desafío:
“Hermanos Scout, yo les pido hacer una solemne elección... Existen diferencias entre las personas del mundo en pensamientos y sentimientos, así como en el idioma y cuerpo. La guerra nos enseñó que si una nación trata de imponer su voluntad particular sobre otras, son devueltas reacciones crueles. En cambio, el Jamboree nos ha enseñado que si ejercitamos la comprensión mutua y el intercambio, se logra la comprensión y la armonía. Si esta es su voluntad, nos iremos de aquí con la plena convicción que desarrollaremos entre nosotros mismos y nuestros jóvenes la camaradería, a través del espíritu mundial de Hermandad Scout, para que ayudemos a desarrollar la paz y felicidad en el mundo y la buena voluntad entre los hombres.”

Desde los inicios B-P marcó el vínculo entre la educación para la paz y los objetivos del Movimiento Scout.
En la edición de octubre de 1932 de la revista “Jamboree” escribió:
“Nuestro objetivo es educar la próxima generación como ciudadanos útiles y desarrollar la buena voluntad y paz en el mundo a través de la camaradería y cooperación, en lugar de la rivalidad entre clases, credos y países la cual ha producido en el pasado tantas guerras y desasosiego. Consideramos a todos los hombres como hermanos, hijos de un mismo Padre, de entre quienes la felicidad puede ser lograda únicamente a través del desarrollo de la tolerancia mutua y la buena voluntad.”

En la próxima entrada profundizaremos a partir de estas convicciones iniciales.
Espero que les resulte útil para compartir en sus Grupos.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
(Por favor, si deseas compartir un comentario desde el respeto y la comprensión del otro, anímate en el link más abajo)

lunes, 24 de noviembre de 2008

Construyendo la paz desde el Metodo Scout

La entrada anterior fue titulada "El método scout es...la educación en ciudadanía desde los ojos de B-P".

Retomando la conclusión recordamos que nuestro objetivo de construir «ciudadanía» en alianza, en la sociedad de jóvenes y adultos, se expresa en los órganos de gobierno de la rama aplicando el Método Scout.

A partir de ese punto, les propongo reflexionar sobre el rol del Movimiento Scout como constructor de la paz y promotor del desarrollo de las comunidades locales.

¿Te parecen palabras grandilocuentes sin mucho sentido?

Vamos a bajar a tierra...

Para empezar quiero dar un marco a lo que entendemos por “construir la paz” desde el Movimiento Scout.
En la Conferencia Scout Mundial de Paris en julio de 1990 el Secretario General de la Organización Mundial del Movimiento Scout definió que:
“La paz no es simplemente la ausencia de violencia. La paz es un proceso dinámico de colaboración entre todos, estados y personas. Esta colaboración debe estar basada tanto en el respeto por la libertad, independencia, soberanía nacional, igualdad, respeto por la ley, derechos humanos, como también en una justa y equitativa distribución de los recursos para atender las necesidades de las personas.”

Este sentido amplio, el concepto de paz contiene TRES dimensiones:

  • La primera dimensión viene a la mente espontáneamente: pensar la “paz” como lo opuesto a “conflicto”.
  • La segunda dimensión se refiere a las relaciones personales, interpersonales e interculturales. Es decir, la Paz es considerada desde el punto de vista del desarrollo individual y su relación con los demás, incluyendo las relaciones entre culturas.
  • La tercer dimensión abarca las relaciones entre la humanidad y los recursos disponibles: por un lado, una distribución más justa de esos recursos entre todos en orden a satisfacer las necesidades personales (por ejemplo: cuestiones de justicia y equidad) y, por otro lado, las relaciones entre la humanidad y el ambiente.

Esta es una definición que vincula explícitamente paz y justicia y entiende que no puede haber paz sin justicia, pero tampoco puede haber justicia sin paz.

A partir de estos 3 sentidos, los invito a reflexionar en su Consejo de Grupo la contribución del Movimiento a la paz Scout en su comunidad cercana.

En las próximas entradas, iremos "desgranando" estas ideas.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

(Si quieres dejar comentarios sobre esta entrada o las previas, por favor, hazlo respetando siempre los valores de la Ley y Promesa)

domingo, 16 de noviembre de 2008

El método scout es... ...la educación en ciudadanía desde los ojos de B-P

En las entradas anteriores venimos reflexionando sobre la invitación de Baden-Powell de ser "más scout para ser mejores ciudadanos".

Así hemos planteado algunas de las dificultades que pueden aparecer en la actividad semanal de nuestros Grupos Scouts.

Los obstáculos al ejercicio de la ciudadanía analizados si no los resolvemos nos pueden llevar a la consolidación de prácticas más inequitativas.

Ese "riesgo" está latente si no superamos pronto esos escollos que surgen aunque promovamos en el discurso los derechos de los jóvenes.

Casi sin notarlo, ni quererlo, pueden "colarse" limitaciones al ejercicio de la ciudadanía activa y, transformarla en una "ciudadanía pasiva", la de meros espectadores de la vida, situación que Baden-Powell criticó fuertemente.

Por otro lado, cuando hablamos de apatía o cinismo de los jóvenes o de «ciudadanía latente», atrás están insuficientes incentivos para que encuentren motivos (y motivación) para participar.

Baden-Powell decía en sus "Notas para instructores" complementarias de su libro "Escultismo para Muchachos":

"Los muchachos de la nación están llenos de entusiasmo y espíritu, y solamente quieren que se les oriente en la dirección correcta para convertirse en ciudadanos buenos y útiles. Mucho de este espléndido material se pierde, ¡peor que éso!, se permite que se vuelva dañino a la nación por falta de educación, por falta de una mano que guíe a los chicos en la crisis de su vida, cuando están en la disyuntiva donde su futuro se bifurca al bien o al mal.
Ellos se convertirán en los padres de más chicos, que se supone que deben adiestrar en la línea correcta de la buena ciudadanía, cuando en realidad ellos mismos no tienen la más somera idea de la palabra. Y no es culpa suya únicamente."

La educación en la participación y en ciudadanía activa debe ser prioritaria para el Consejo de Grupo como comunidad educativa que supervisa las prácticas pedagógicas de cada sección y, en consecuencia, debe estar presente desde la edad más temprana.

Nuestro objetivo debe ser la «ciudadanía construida» en alianza, en la sociedad de jóvenes y adultos, que se expresa en los órganos de gobierno de la rama.

El primer paso es el rol protagónico de los niños, niñas y jóvenes en la propuesta y selección de las actividades que realizarán y su involucramiento directo en la organización y evaluación de las mismas, siempre con el acompañamiento atento de los voluntarios adultos.

Cuando ese rol protagónico cede ante una participación de los educadores scouts que desplaza a los los jóvenes, sin quererlo, aunque en el discurso propongamos otra cosa, vamos imponiendo la idea del "hermano mayor" (en el sentido de Orwell) que nos dice lo que nos conviene.

La ciudadanía activa es la principal herramienta con la que contamos y nace de aplicar el Método Scout como un sistema de auto educación progresiva basado sobre:
  • Una promesa y una ley (educación en valores)
  • Una educación por la acción (aprender haciendo)
  • La participación activa en la vida de pequeños grupos (como por ejemplo: la patrulla o el equipo), con la ayuda de adultos que los acompañan y aconsejan atentamente y, que incluye el descubrimiento y aceptación de responsabilidades, la formación en la autogestión tendiente al desarrollo del carácter, el acceso a la especialización y competencia, a la confianza en sí mismo, al sentido de servicio y a la aptitud para cooperar y también para liderar.
  • Programas progresivos y atrayentes, compuestos por actividades diversas basadas en los centros de interés de los participantes, que incluyan juegos, técnicas útiles y asumir servicios a la comunidad; estas actividades se realizan principalmente al aire libre, en contacto con la naturaleza.
No es menor lograr que todos los voluntarios logren comprender cómo los Scouts nos proponemos dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos.

No es solamente plantando un árbol o juntando alimentos para los inundados.

La educación en buena ciudadanía que Baden-Powell propone es asumir un rol activo en la sociedad para todos contemos con los mismos derechos y trabajar directamente, en el territorio, para lograr una sociedad más igual.

Es el poner manos a la obra para tomar parte en el juego como invita Baden-Powell en la Fogata 26 de su libro "Escultismo para Muchachos".

Ser ciudadano es mucho más que ser "vecino" o ser habitante de un país.

Ser ciudadano es asumir que uno tiene derechos inalienables reconocidos por la Constitución y las leyes y, en consecuencia, actuar responsable y activamente para que esos derechos le "lleguen" a todos por igual.

En ese ser "más scout para ser mejores ciudadanos", no pretendemos reemplazar al Estado (quien debe intervenir en las tensiones entre los factores de poder y los ciudadanos tutelando derechos), sino que actuamos en nuestra comunidad cercana acercando a los más alejados a esos derechos y aportando nuestro pequeño "granito de arena" para transformar las estructuras injustas en otras más justas que incluyan a más personas.

Ese es el mensaje que 100 años atrás B-P nos dejó en "Escultismo para Muchachos" y sus posteriores libros, lamentablemente luego corrió mucha agua bajo el puente y parte de esa propuesta de ciudadanía activa fue girando hacia otros caminos.

Tal vez releer la mencionada Fogata 26 sea el primer paso para refrescar nuestra mirada.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao

domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Limitamos la ciudadanía en nuestros Grupos Scouts?

Desde nuestros proyectos y empresas en el Grupo Scout podemos enfrentarnos a distintas formas de limitaciones de la ciudadanía, una de ellas es la "denegación de la ciudadanía".

¿Qué es la "denegación de la ciudadanía"?

La ciudadanía denegada es cuando se nos niega la posibilidad práctica de ejercer ciudadanía.

Esa situación se puede dar tanto en la comunidad donde vivimos como puertas adentro del Grupo Scout.
Puede ser por discriminación, por ausencia de espacios de participación en nuestro Grupo (o en los organismos de rama) y, también porque no podemos acceder a la información y el conocimiento necesarios para ejercer la ciudadanía.

Las limitaciones para acceder a esa información y conocimientos a veces son por "peajes" en la información que nos llega (las novedades quedan guardadas en algún cajón), pero otras veces se debe a que la información está en un lenguaje difícil que no manejamos.

¿Cómo recuperamos la ciudadanía que nos es denegada?

En los proyectos y empresas de nuestros Grupos Scouts debemos promover que se valore la diversidad cultural porque a veces, la "cultura dominante" desprecia a las "culturas minoritarias".

En lo interno del Grupo, alguna vez hemos visto que cuando se integran nuevos jóvenes a una sección, los que estaban "de antes" les hacen "pagar el derecho de piso". A estos "nuevos" se les deniega su ciudadanía.

La Carta de Marcha, la Carta de Comunidad, la Ley Scout... normas de convivencia para superar las limitaciones

Un primer paso para superar estas actitudes es acordar "Normas de convivencia" (como la "Carta de Comunidad" en la Rama Rovers o la "Carta de Marcha" en la Rama Caminantes) que promueva esta tolerancia en la práctica, eliminando la exclusión por discriminación; y asegurando la transmisión de los conocimientos para ejercer su ciudadanía, sin "cláusulas secretas" que sólo pueden conocer los que han realizado determinada ceremonia.

¿Y hacia afuera? ¿En nuestra relación con la comunidad más cercana?

Para empezar es necesario volver a las fuentes.
Cuando releemos los libros de Baden-Powell descubrimos el concepto de "ciudadanía activa", concepto que, con el pasar de los años, fue tergiversado por sucesivas traducciones (malas traducciones) de sus libros y por supuestos "libros complementarios" como las publicaciones de Gilcraft, que definitivamente trastocaron los conceptos originales del fundador del Movimiento Scout.

Ese giro no fue accidental, hay que interpretarlo en el contexto de los últimos 70 años y las tensiones entre democracia y fascismo y, posteriormente la "Guerra Fría" y el temor al avance del comunismo en las asociaciones scouts occidentales.

Todos tenemos presentes que el pivot que articula el Método Scout es la Ley Scout y el compromiso de llevar a la práctica diariamente, en cuanto de mí dependa, a través de la Promesa Scout.

El concepto de Patria que Baden-Powell transmite en sus primeras ediciones se relaciona con la ciudadanía activa y cómo el Scout participa responsablemente de su comunidad para dejar el mundo un poco mejor, interactuando activamente con los otros. En tal sentido, B-P habla de Patria en el sentido de Patria lo ligado a lo común que compartimos con quienes componen nuestra nación, como una identidad y un sentido de pertenencia a un pueblo, los afectos entre quienes convivimos en ese espacio en el cual estudiamos, trabajamos y, en definitiva construimos junto con otros.

Frente a las amenazas externas antes mencionadas (fascismo, comunismo) en el discurso de muchas asociaciones scouts dicho concepto de Patria fue virando hacia el ser un "ciudadano pasivo", un espectador que se limita a cumplir las leyes y acatar lo que las autoridades impongan.

De aquí el artículo de la Ley Scout redactado como "obedece sin réplicas" que subsistió en nuestras asociaciones por varias décadas en dichos períodos.

El obedecer sin réplicas y el "no te metas" trasladaron el objetivo de la ciudadanía activa hacia un mero "hacer cosas buenas", es decir, juntar ropa para los "pobres" (pero no hacer nada por cambiar su realidad), ayudar a cortar el trànsito en los actos cívicos o religiosos del barrio, ayudar a la anciana a cruzar la calle o armar un refugio para pajaritos en la plaza pública.

Pongo estos ejemplos, un tanto caricaturescos, con el objetivo de poner en evidencia hacia donde giró el concepto original de la ciudadanía activa e incentivar la mirada crítica para que revisemos ciertas prácticas que damos por habituales.

Queda aún mucho por decir, pero dejo un inicio para retomar en futuros posteos: consecuencia de todo ese viraje hacia el discurso y el ser espectadores en lugar de participantes activos es el diseño que le hemos dado a los espacios de participación de los jóvenes.

¿Está bien que los Foros de Jóvenes se limiten a llamar a expertos que dan clases magistrales, sentarse horas a discutir cuestiones obvias y quedarnos con la conciencia tranquila porque hicimos un par de recomendaciones que luego nadie se ocupa de llevar a la práctica?

¿Es eso construir "ciudadanía activa"?

Todavía hay mucho más para pensar desde nuestras prácticas educativas, pero la seguimos en próximas entradas del blog.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao


Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:


martes, 28 de octubre de 2008

La repentina ciudadanía "latente" en jóvenes que lideraban

El concepto de la ciudadanía "latente"

En las entradas anteriores reflexionamos a partir de la conocida frase "Más scouts, mejores ciudadanos" y que Baden-Powell subtituló su libro "Escultismo para muchachos" como un manual para la instrucción en buena ciudadanía.

Les propongo entrelazar esa idea con la reflexión del pasado 13/10 sobre los jóvenes que, a veces, son apáticos o no tienen interés en participar en proyectos en la comunidad cercana junto a otras ONG.

Hoy quería proponerles la reflexión sobre la "ciudadanía latente".

La ciudadanía latente existe cuando los jóvenes no han encontrado una causa que les motive, pero aún así conservan una disposición favorable a la participación.

La ciudadanía latente también se expresa cuando el joven ha participado activamente en el pasado (a lo mejor, en la rama anterior) y ve ya realizado o definitivamente frustrado el objetivo de ese ejercicio puntual de la ciudadanía. 

Entonces, vuelve a un estado de latencia (actitud comentada por muchos educadores scouts que ven el pase de rama como un cambio que "retrae" a quienes movilizaban a sus pares en la rama anterior). 

Un dirigente amigo los llamaba "los ilustres del rincón", porque quedaban a un margen como espectadores en las Asambleas, cuando meses antes eran los que impulsaban la vida de la rama previa.

Esta desmovilización no es tan grave, ya que habiendo ejercido la ciudadanía en un contexto previo, estos jóvenes pueden volver a motivarse cuando la causa y las condiciones lo induzcan.

El problema surge cuando pasa mucho tiempo antes de que vuelva a aparecer un contexto motivante que los haga salir de esa "ciudadanía latente".

Si este lapso se mide en años, las capacidades, hábitos y motivaciones ciudadanos se atrofian. 

Si no emerge nuevamente, la ciudadanía latente difícilmente nacerá en la etapa adulta cuando termine su etapa como beneficiario y elija seguir en el Movimiento Scout como educador o encare otros proyectos en su vida.

Y lo mismo puede pasar con el resto de las cuestiones de su vida cotidiana.
De aquí es tan importante que, como propuesta educativa, incentivemos cotidianamente a los niños, niñas y jóvenes a participar en forma activa y responsable en la vida social de nuestra comunidad cercana, acompañándolos y alentándolos.

Si el Grupo Scout por temor a las "amenazas del afuera" se encierra en el caparazón protector de sus cuatro paredes, poco a poco, irá transformándose de un actor social en un mero espectador de lo que sucede y, en consecuencia, la misma actitud asumirán los jóvenes que se acercan al Movimiento Scout atraídos por su mensaje de dejar el mundo un poco mejor de cómo lo encontramos.

Y entonces, ¿qué podemos hacer en nuestro Grupo o Distrito para despertar a los que están "latentes"?

Les dejo la inquietud para que lo conversen, mate de por medio, en un tiempito que se tomen con su Equipo.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

lunes, 20 de octubre de 2008

Más scouts, ¿mejores ciudadanos?

En estos día ha vuelto a ser mencionada una vieja frase: "Más scouts, mejores ciudadanos".

Pero, ¿qué significa ser un buen ciudadano?
Sin intención de tener un rigorismo estadístico, les comento que al hacerle esta pregunta a algunos jóvenes y voluntarios adultos me encontré que la respuesta que más se repite es: "ir a votar cada dos años".

Lamentablemente, si el concepto de ciudadanía que transmite el Movimiento Scout se limita a ejercer el derecho cívico a elegir autoridades deberíamos plantearnos seriamente si, en la sociedad tan desigual en la que hoy vivimos, para dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos alcanza con esa "democracia delegativa".

Mi respuesta es que no, y entonces, en el día a día, ¿cómo podemos ser mejores ciudadanos?

Cuando Baden-Powell nos propuso su libro "Escultismo para muchachos" como un "Manual de instrucción en buena ciudadanía...", él ya tenía la intuición de ir más allá de la simple participación en una votación.

Para empezar les propongo conversar con su Grupo o Distrito sobre el mensaje de la Fogata 26:

"Sus antepasados trabajaron duro y pelearon y murieron para formar el país para ustedes. No permitan que, desde el cielo, los vean vaguear con las manos en los bolsillos, sin hacer nada por conservar lo que ellos les legaron. ¡Tomen parte activa en su obra! Cada cual en su puesto, ¡continúen el juego!".
En esta breve frase está el germen de la "ciudadanía activa", es decir tomar parte activa en la construcción de la sociedad por la que trabajaron duro, pelearon y murieron quienes nos precedieron en palabras textuales de Baden-Powell.

Frente a este llamado, que a veces parece olvidado por muchos, queda claro qué se espera de los niños, niñas y jóvenes que participan del Movimiento Scout.

La propuesta pedagógica de los Scouts les propone a los niños y jóvenes tomar parte activa, primero proponiendo y seleccionado las actividades que realizarán, luego organizándolas, ejecutándolas y evaluándolas.

Pero por sobre todo, tomando parte activa en la construcción compartida de la comunidad cercana en la cual estudiamos, trabajamos, vivimos.

Ser más scouts y, en consecuencia, ser mejores ciudadanos es asomarse a mirar fuera de la "realidad administrada" dentro de las cuatro paredes del Grupo Scout, tomar contacto con los otros, interesarnos por sus sufrimientos y sus necesidades y poner manos a la obra para cambiar las realidades injustas por otras más injustas.

Les dejo esta inquietud para conversar: ¿Cómo puedo "continuar el juego" en mi Grupo hoy?

Hay mucho más para compartir juntos sobre el tema, así que en próximas entradas la seguimos.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
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lunes, 13 de octubre de 2008

Cinismo y apatía, los jóvenes y los espacios de participación

Cinismo y apatía, los jóvenes y los espacios de participación

Hoy en día en los medios de comunicación y, a veces en reuniones de dirigentes también, oímos hablar de cinismo y apatía de los jóvenes.

Les propongo cuestionar esa afirmación y reflexionar en el Grupo o Equipo Distrital: ¿Los jóvenes son apáticos o no tienen interés en participar en su comunidad?

Hago un breve paréntesis 'intelectual': algunos eruditos hablan de una «juventud cínica» - en el sentido de los antiguos griegos...
Leyendo me enteré que los cínicos eran una Escuela de filosofía que planteaba exigencias extremas de virtud y honestidad en el ejercicio de la ciudadanía, y denunciaban la ambición personal en el quehacer público, la hipocresía en todas sus formas y las convenciones conformistas.
Un filósofo llamado Diógenes (tocayo del perrito que acompaña al linyera en el Diario Clarín de Buenos Aires) denunciaba que no era posible encontrar un solo hombre honesto en la plaza pública. Junto con denunciar, desde esta postura de extrema virtud, los filósofos cínicos rehuían ejercer su ciudadanía.

¿Por qué se desprecian los espacios de participación?

Sin querer generalizar, me parece que muchas veces, al igual que los antiguos filósofos cínicos, los jóvenes de hoy en día desprecian ejercer su ciudadanía, basándose en una crítica ácida de la sociedad corrupta y de la decadencia del sistema político tradicional.

Los Scouts no podemos enredarnos en esta apatía y crítica constante.
Si releemos los primeros escritos de Baden-Powell sobre el sentido del Movimiento Scout encontraremos el concepto de "ciudadanía activa".

Baden-Powell plantea que el Scout debe participar activa y responsablemente en dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos y, esa participación ciudadana se traduce en tomar parte en la comunidad cercana, interesarse por el otro y hacer lo que esté a nuestro alcance para cambiar esa realidad.

Aquí está la posible solución a la referida apatía y crítica "desde afuera".

Si como movimiento de jóvenes nos limitamos a realizar acciones "caritativas" como juntar ropa ante una inundación y el rol social de los Scouts se limita a colaborar en ordenar el tránsito en un acto cívico o religioso de la comunidad barrial, seguramente nuestras acciones serán intrascendentes y, en consecuencia no generarán empatía sino apatía.

En tal sentido si lo único que puede ofrecerle el Movimiento Scout a los jóvenes son charlas ilustrativas de "expertos" o largos debates sentados en una silla sobre los males de la sociedad y "el peligro" que representa para ellos, solamente lograremos asustar, aburrir o "inmunizar" a los participantes de todo interés por involucrarse en generar un cambio.

Como demostró B-P con los cadetes de Mafeking los jóvenes pueden hacer grandes cosas si se los motiva adecuadamente.
En tal sentido, a partir del "optimismo pedagógico" del Movimiento Scout reconocemos que toda persona tiene al menos un 5% de bueno y, está en nosotros ver el lado bueno de las cosas y sacarles el mayor provecho.

Juntando papeles, encuentro que Enzo Faletto decía que los jóvenes están llamados a ser la conciencia de la sociedad y, por ello, tienen especial sensibilidad a ser críticos con las imperfecciones de la comunidad en la que vivimos.

Pero quedarnos en ver la paja en el ojo ajeno no lleva a ninguna parte.
¿Y si aprovechamos esa visión crítica para encontrar espacios donde "construir un mundo mejor"?

Al buscar proyectos y parteneires, a veces nos llevamos la decepción de no encontrar una causa justa al margen del sistema criticado.

Tal vez el primer paso sea escuchar los problemas de nuestra comunidad inmediata, es decir, salir afuera del Grupo Scout, caminar, observar, interactuar con los demás y "ponerse en los zapatos del otro", como proponíamos en la entrada de la semana pasada.

Es solamente un aporte.
Espero que alguien lo encuentre útil para compartir unos mates y conversar con su Consejo de Grupo o Equipo Distrital.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo González Cao

miércoles, 8 de octubre de 2008

El Movimiento Scout y las diferencias: paz, solidaridad y ambiente

Yo comencé en el Movimiento Scout como lobato cuando tenía 10 años en el Grupo Scout Santa María del Distrito Boedo en lo que era la Unión Scouts Católicos Argentinos.

A partir de ahí fui compartiendo diferentes vivencias en mi paso por las ramas y mi posterior servicio como dirigente a nivel local, territorial y nacional.

Hoy, luego de 28 años de vivir esta experiencia, cometo la osadía de escribir en un blog, un verdadero atrevimiento, si tuviera que expresarlo con el tono tanguero de Boedo: "¡una caradurez mayúscula!" 
Desde ya, disculpas por el atrevimiento.

A partir de la propuesta de dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos y de volver a leer las ideas propuestas originalmente por Baden-Powell hace 100 años atrás en sus libros quiero invitarlos a pensar juntos cómo debiera ser la propuesta pedagógica de los Scouts para los jóvenes de hoy en día.

Estoy seguro que muchas de mis afirmaciones generarán debate, eso no es malo. 

Les pido que no se desanimen si alguna semana el blog es más largo o a mí me cuesta un poco más exponer algún concepto en forma breve y, a la vez, clara.

Soy consciente que cada uno vive, en su Grupo o Distrito, una realidad que tiene más de un enfoque posible.

También mi experiencia me dice que cada uno de nosotros tiene un poco de verdad.
Todos sin excepción.

Pero también cada uno de nosotros tiene dificultad para ver la parte de la verdad del otro.

Así es la realidad con la que tratamos a diario: diversa, fragmentada y compleja. 
Mi abuela decía: "todo depende del cristal con que se mire".
¡Muy actual!

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la tarea del educador scout?

Considero que lo primero que debe entender cualquier voluntario que vaya a trabajar con niños, niñas o jóvenes en el contexto social actual es que:
  • la realidad es diversa y compleja,
  • todo tiene más de un enfoque,
  • todos pueden tener un poco de verdad y,
  • generalmente nos cuesta ver la parte de verdad del otro.
Baden-Powell escribió:
" Hay una cosa que es esencial para lograr una paz general y permanente, y esa cosa es un cambio total del espíritu de la gente. Un cambio hacia una comprensión mutua más cercana y a ser capaces de ver con los ojos del otro..." (el resaltado es mío)

¡Cómo nos cuesta salir de nuestros "modelos mentales"!
¡Apartarnos de aquello de lo que nos hemos convencido!

Generalmente creemos que "a mí me pasa, lo mismo que a usted..." como cantaban  en una canción de los '70 varios intérpretes tan diferentes como Palito Ortega, Rocío Durcal, Tito Rodríguez o Rolo Puente.

Y muchas veces no es así.
Al otro le pasan otras cosas, y le han pasado otras cosas.

Cada uno trae una mochila de vivencias diferentes que condicionan su percepción de la realidad y sus reacciones.

Y nos cuesta entender que el otro puede reaccionar diferente ante la misma situación.

Espero que estas simples líneas puedan iniciar una conversación amena o una reflexión en tu Grupo Scout o en el Equipo Distrital cuando aparezcan dos visiones diferentes y a ambas partes les cueste ponerse "en los zapatos" del otro.

Los invito durante los próximos 4 años a encontrarnos en forma periódica, todos los fines de semana, para reflexionar sobre el Método del Movimiento Scout y cómo lo vivimos cada uno de nosotros en vistas al centenario de la institucionalización del Movimiento Scout en Argentina.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao


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