sábado, 27 de junio de 2009

¿Qué es el "aprender haciendo"?

Cuando Baden-Powell en sus libros menciona el "Aprender haciendo" (learning by doing) se refiere a:

  • "Poner manos a la obra": B-P marca la diferencia entre el protagonismo del joven en el Movimiento Scout y la actitud pasiva de escuchar una conferencia o mirar una demostración. El hacer ayuda a los jóvenes a desarrollarse a través de las oportunidades que brindan las actividades.
  • Obtener conocimientos, habilidades y actitudes en cada una de las 6 áreas de crecimiento y así progresar en los objetivos asumidos. El aprender haciendo va más allá del simple "hacer", es más que aprender las habilidades prácticas o manuales. Por ejemplo, los jóvenes aprenden el significado de la responsabilidad asumiendo responsabilidades.
  • Es aprender a través de las oportunidades de experimentación que surgen al seguir los intereses de uno. En el Movimiento Scouts no se promueve la obtención de conocimientos, habilidades y actitudes en un contexto abstracto divorciado de la realidad. No deberían aprender a coser solamente por el hecho de saber coser, pero si, por ejemplo, si ellos quieren representar una obra de títeres para animar un encuentro comunitario en el día del niño y quieren hacer sus propios muñecos y títeres.
En síntesis, el "aprender haciendo" es una manera de desarrollar todas las dimensiones de la personalidad, rescatando lo que para cada uno es personalmente significativo de todo lo que va experimentando.
Siempre listo, rodrigo

sábado, 20 de junio de 2009

Los 3 dinamismos del aprendizaje por la acción

En el Movimiento Scout la idea de “aprender a aprender” a través de la acción se apoya en, al menos, tres dinamismos característicos del Scoutismo:

  • Aprender haciendo: El programa del Movimiento Scout se centra en la acción, no en charlas magistrales. A partir del “auto-aprendizaje” que propone Baden-Powell en su libro “Escultismo para Muchachos” los jóvenes aprenden por sí mismos a través de la observación, el descubrimiento, la innovación y la experimentación. Si tu Sección logra crear un espacio donde se pueda probar sin temor a los errores, los jóvenes podrán pasar de la pasividad receptiva de alguien considerado como destinatario del programa, a la creatividad de quien es puesto en situación de ser protagonista. Desde esta perspectiva, el conocimiento y las habilidades adquiridas se intensifican y consolidan, la norma descubierta reemplaza a la norma impuesta y la disciplina interior sustituye a la disciplina exterior.
  • Aprender jugando: Como ya hemos visto el juego está presente en el Movimiento Scout en todas las edades, no es algo privativo de los Lobatos y Lobeznas. El juego es el educador privilegiado que invita a cada participante a desempeñar diferentes roles, aceptar reglas, asociarse con otros, asumir responsabilidades, medir sus potencialidades, disfrutar sus triunfos, saber perder y evaluar sus aciertos y errores. A través del juego se multiplican las posibilidades de experimentar, imaginar, vivir aventuras, proyectar, construir y recrear la realidad. Por eso el Método Scout privilegia al juego como espacio de experimentación donde el joven es actor protagónico.
  • Aprender por el servicio: Desde pequeños el Movimiento Scout promueve en niños y jóvenes el hábito de la solidaridad. A partir del “favor a alguien” de la Manada, pasando por la “Buena Acción Diaria” en los Scouts y el “Gesto Fraternal” y las “Empresas de servicio” en los Caminantes hasta el Servicio al otro en los Rovers, el Scoutismo promueve desde su programa que pensar en el otro sea también una oportunidad de aprendizaje. En el sitio de Mafeking, durante las Guerras Boers en Sudáfrica, Baden-Powell descubrió el valor de los jóvenes en diferentes servicios, si se le da un sentido a lo que hacen. Esa experiencia determinó que la solidaridad y el compromiso con los otros sea uno de los valores promovidos en la Ley Scout y que el servicio haya sido empleado por el Método Scout como una herramienta privilegiada. Además de resolver un problema o aliviar el sufrimiento del prójimo, el servicio es una manera de explorar otras realidades, de conocerse a sí mismo, de descubrir otras culturas e idiosincrasias, de valorar y respetar a los otros y de cumplir el mandato del Fundador de construir un mundo mejor.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo González Cao

domingo, 14 de junio de 2009

El joven: de destinatario del programa a protagonista

Ser protagonista es mucho más que ser el destinatario del programa del Movimiento Scout.
Ser protagonista de su propia educación es tener la posibilidad de elegir libremente las actividades que desea realizar.
Pero estas elecciones no realizan por capricho o de cualquier manera. Es una educación para la vida democrática a través de juegos, asambleas y consejos de cogobierno.
Estas elecciones se realizan a través de una constante dinámica de acción-reflexión, personal y en grupo, donde cada uno va adquiriendo experiencias, descubriendo los valores vividos e integrando nuevos aprendizajes.
La actividad educativa es el medio por el cual el joven experimenta y saca una enseñanza, convirtiéndose en protagonista de su propia educación. Según la edad, el juego y el aprender a través de la práctica son la manera privilegiada de aprehender la realidad y de adquirir habilidades y conocimientos útiles para la vida.
Pero además debe tener la posibilidad de elegir las actividades que desea realizar.
Para cerrar les dejo otras dos ideas de Baden-Powell sobre cómo aprender:
“El dirigente transmite al joven el ansia de aprender por sí sólo, sugiriéndole actividades que le sean atrayentes y, que desempeñará hasta que la experiencia le diga que están bien hechas.”
“El principio que mueve al Movimiento Scout es estudiar las ideas del joven y animarlo a que se eduque por sí sólo en vez de esperar a recibir instrucción.”
En resumen la auto-educación para B-P es:
  • Educar en el “aprender a aprender”.
  • Un sistema de objetivos educativos para la vida y no sólo para el Movimiento Scout.
  • Revalorizar la riqueza de la educación no formal.
  • La auto- educación como proceso y meta.
  • Confiar en cada joven.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

domingo, 7 de junio de 2009

Aprender por la acción: el valor de la auto-educación

Luego de dedicarle un tiempo al elemento del Método Scout que definimos como eje, la Ley y la Promesa Scout, vamos ahora a analizar otro de los elementos del Método Scout: el aprendizaje por la acción.
En su libro “Escultismo para muchachos" Baden-Powell presenta la idea de auto-educación que caracteriza al Movimiento Scout:

"La auto-educación, es decir, lo que un joven aprende por él mismo, es lo que lo va acompañar y guiar después en la vida, mucho más que algo que se le impone a través de la instrucción por un maestro."
Es decir, lo que uno aprende haciéndolo y viviéndolo se encarna más profundo y por más tiempo que lo que te pueden contar otros en una charla o en un salón de clases.
El Movimiento Scout propone un método de educación activa que parte desde los dinamismos naturales de los niños y jóvenes: de sus intereses, de sus deseos y sus sueños; para convertirlos en aventuras entusiasmantes.
Esa aventura, que puede tomar la forma de juego, de campamento, de servicio a la comunidad, es el medio por el cual se invita a los jóvenes a experimentar el modelo de valores propuesto.
En la próxima entrada reflexionaremos sobre la diferencia sutil por la cual los jóvenes pasan de ser destinatarios del programa a ser sus protagonistas.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao