sábado, 29 de agosto de 2009

El aprendizaje por la acción se logra por medio de actividades

En las entradas previas hemos desarrollado los 3 dinamismos del aprendizaje por la acción: el aprender haciendo, el aprender jugando y el aprendizaje por medio del servicio.

El Movimiento Scout presenta objetivos para cada grupo de edad. Estos se logran a través de la realización de actividades.

Dichas actividades, que son propuestas y elegidas por los mismos jóvenes, se desarrollan y evalúan con el apoyo de los dirigentes.

Las actividades permiten que los jóvenes tengan experiencias personales que contribuyen a incorporar en su comportamiento las conductas deseables propuestas por los objetivos.

De esta manera, las actividades cubren campos de acción muy diversos cuyo único denominador común es que son atrayentes para los jóvenes porque ellos mismos las eligen.

La tarea del educador es convertir esa actividad en una experiencia de aprendizaje. Un conjunto de estímulos y reconocimientos, adaptados a cada etapa de desarrollo, da cuenta del crecimiento de cada joven.

A través de estos pasos se concreta el principio de aprendizaje por la acción, que permite ir avanzando en la senda de los objetivos del Movimiento Scout.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
  • http://www.geocities.com/scouts2012
  • http://programasdea.spaces.live.com
  • http://www.scouts2012.blogspot.com

lunes, 24 de agosto de 2009

El aprendizaje por medio del servicio

Casi espontáneamente cualquier persona que alguna vez escuchó hablar de los Scouts, los relaciona, entre otras cosas, con el servicio.

Sin embargo, para el Movimiento Scout el servicio es mucho más que cierta caricatura extrema que se ha extendido de "ayudar a una anciana a cruzar la calle".

Viajemos hacia el pasado y veamos que en 1899 nace en la mente de Robert Baden-Powell, fundador del Movimiento Scout la idea básica de su propuesta pedagógica.

En ese año, el entonces Coronel Baden-Powell se encontraba rodeado por los bóers en el sitio a la ciudad de Mafeking, en el sur de África.

Durante los más de 200 días que duró el asedio de los boers (colonos holandeses afrikáners), con el objeto de liberar a la mayor cantidad posible de hombres adultos para combatir en el frente, niños y jóvenes voluntarios colaboraron con Baden-Powell en la prestación de servicios tales como limpiar, acarrear agua, llevar mensajes y realizar tareas de observación.

Esta actividad le permitió comprobar que cuando los jóvenes sienten que los adultos confían en ellos, cumplen sus responsabilidades con eficiencia, constancia y alegría.

Desde un principio esta experiencia imprime en el Movimiento Scout el compromiso con los demás. Como expresión de ese compromiso, y también como una forma de atender a los factores sociales que contribuyen a la formación de la identidad, el método scout propicia que los jóvenes asuman una actitud solidaria, realicen acciones concretas de servicio y se integren progresivamente en el desarrollo de sus comunidades.

Junto con resolver un problema o aliviar un dolor, el servicio es una forma de explorar la realidad, de conocerse a sí mismo, de descubrir otras dimensiones culturales, de aprender a respetar a los otros, de experimentar la aceptación y el reconocimiento del medio social, de construir una autoimagen positiva y de estimular la iniciativa por cambiar y mejorar la vida en común.

La vida de servicio, estimulada por el hábito de la buena acción individual e integrada por las actividades y proyectos que acercan a los jóvenes a quienes más necesitan, generando su disposición permanente a servir.

Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao
  • http://www.geocities.com/scouts2012
  • http://programasdea.spaces.live.com
  • http://www.scouts2012.blogspot.com

sábado, 15 de agosto de 2009

Condiciones para que el juego tenga éxito

Siempre he desaconsejado las recetas, porque lo que le funciona bien a uno, no necesariamente es lo que necesita el otro. Como hemos compartido en entradas previas la experiencia es algo personal, sin embargo, todo aquel que escribe, como es mi caso aquí, realiza generalmente un esfuerzo por generalizar algunas premisas que mezclan en una "coctelera" lo que ha vivido, lo que le han contado y lo que ha podido leer sobre un tema, con una pizca de intuición de por donde va la cosa.
Hecha esta aclaración, va mi sugerencia de las condiciones para que los juegos tengan éxito:
  • Armar un repertorio de juegos variados.
  • Tener a mano un par de libros de juegos o material de consulta similar.
  • Antes de elegir el juego pensar en los jugadores, el entorno, el tiempo disponible y la ocasión.
  • No improvisar, hacer previamente una lista del material necesario y llevarla preparada.
  • Simplificar las reglas, aclarar previamente aquellas dudas que den lugar a discusiones.
  • Antes de empezar el juego dejar en claro qué es lo que hace ganar o perder, si ese es el objetivo del juego.
  • Saber ocupar el rol de animador del juego, manteniendo la "cabeza fría" para no enredarse en el juego como un jugador desaforado.
  • Buscar que el juego integre a todos los participantes. Si algún joven debe salir en virtud de las reglas de juego planteadas al inicio, proponer si éstas lo permiten, que se pueda dar su pronto reingreso luego de un tiempo.
  • No interrumpir el juego sin un motivo válido. Pensar previamente el tiempo y lugar disponibles para asegurar una continuidad del juego.
  • "Matar el juego antes que el juego muera", es decir, terminar el juego antes que ya nadie quiera jugarlo. A veces la finalización no es regulable porque su resolución requiere ir hasta el final y, cortarlo antes, deja la percepción de que el objetivo se frustró. Un juego que terminó en el momento justo será bien recordado y dejará deseos de volverlo a jugar.
  • Reconocer el mérito del ganador, pero principalmente no denostar al perdedor.
  • No repetir el mismo juego con mucha frecuencia.
  • Luego de jugar, recrear un espacio para evaluar el juego mismo, el desempeño de los participantes y el cumplimiento de las tareas asignadas a quienes lo condujeron.
Existen muchos manuales y publicaciones que contienen diferentes tipos de juego para jóvenes. Generalmente en los cursos de formación de dirigentes se hacen clasificaciones del tipo: de interior y de exterior, breves y extensos, de ingenio o de despliegue físico, grandes juegos “de ciudad” o juegos nocturnos al aire libre. Esas son especificidades para los pedagogos, para los pibes hay juego divertidos o aburridos.

Algo que les puede ser útil es armar una carpeta de juegos y llevarla siempre con uno, allí pueden escribir los mejores que resultaron, los que uno observa al visitar otros Grupos o un campamento distrital, zonal o nacional.

domingo, 9 de agosto de 2009

El juego organizado, disparador de aprendizajes

Los juegos organizados son los que más atraen a los jóvenes y los que mejor facilitan el aprendizaje.

En ellos cada participante desempeña una función, aportando inteligencia y destrezas. Cada participante debe concentrarse en lo que hace, ya que su distracción puede perjudicar a su equipo.

Por el juego los jóvenes aprenden que no siempre pueden ganar, que es necesario ponerse en el lugar del otro o de la otra, gobernar sus impulsos físicos, contenerse y dominar la tendencia a interpretar las reglas para su provecho.

Asimismo, los más hábiles comparten con aquellos que lo son menos y éstos, a su vez, aprenden de ellos. El juego permite que hasta los menos diestros se destaquen en algo en particular.

En la adolescencia el juego demanda despliegue físico y requiere cierta elaboración que permita a los jóvenes reflexionar y decidir por sí mismos. Por eso es frecuente el juego que desarrolla un tema, ya que junto a la actividad física considera destrezas técnicas y aspectos tácticos que permiten idear y aplicar un plan.

Para elevar su resultado educativo, el juego debe proveer alternativamente la sensación de éxito y de pérdida, por lo cual la variedad de estilos y demandas de los juegos asegurará a todos la oportunidad de experimentar la emoción de triunfar.

lunes, 3 de agosto de 2009

El juego como actitud y como actividad

El juego, forma privilegiada de la pedagogía scout, puede ser visto desde dos perspectivas:
  • La primera considera al juego como una actitud. Desde este ángulo el juego es una disposición de la voluntad, un estilo de ser, un punto de vista desde el cual observar y juzgar los hechos sin demasiada gravedad, con optimismo y humor, dejándose sorprender por la vida. Comprendiendo que esta actitud es natural en los jóvenes, el método scout está concebido como un gran juego y éste es su mayor atractivo para ellos, quienes lo asumen como propio. Esta “actitud de juego” hace que los jóvenes se muestren sin temores, permitiendo a los dirigentes conocerlos mejor e identificar la forma de apoyarlos.
  • En segundo lugar, el juego puede ser visto como una actividad, como un medio espontáneo de exploración de sí mismo, de los demás y del mundo. Como hemos dicho en las entradas previas, jugar implica experimentar, probar hasta dónde se puede llegar, aventurar, esforzarse, celebrar. Jugar con otros incluye compartir, ayudarse, organizarse, saber ganar y saber perder. Desde este ángulo el juego es un factor de introducción a la vida social, ya que al igual que en la vida cotidiana existen reglas que todos deben respetar.
Siempre listo, rodrigo