viernes, 27 de agosto de 2010

Hoy, a 20 años de la Política Mundial de Programa

Las semanas anteriores hicimos un repaso del proceso de evolución del Programa Educativo del Movimiento Scout desde la experiencia de Brownsea en 1907 hasta hace veinte años.
No hicimos ese corte en 1990 porque sí.
Queremos dedicarle brevemente unos renglones al hito que fue la Política Mundial de Programa del Movimiento Scout aprobada por la Conferencia Scout Mundial de París en 1990.
En la Conferencia Scout Mundial previa, en Melbourne en 1988, la Organización Mundial del Movimiento Scout presentó el documento "Hacia una Estrategia para el Movimiento Scout" donde identificó ciertas debilidades en el área del Programa de Jóvenes, al cual consideraba el medio esencial por el que se realiza el propósito del Movimiento y por el que los jóvenes se sienten atraídos por el Movimiento Scout y prefieren quedarse.
La Política Mundial de Programa sirve de marco al trabajo de las asociaciones nacionales en la actualización e implementación de sus programas.
Ella define al Programa de Jóvenes como el proceso progresivo de educación y desarrollo personal que cubre la experiencia en el Movimiento Scout con el objetivo que los jóvenes sean mejores ciudadanos y, en su forma más básica, comprende la totalidad de lo que hacen (las actividades), cómo lo hacen (el método scout) y la razón por la cual lo hacen (el propósito).
  • El conjunto: El Programa de Jóvenes cubre la totalidad de la experiencia de un joven en el Movimiento. Es un proceso progresivo de educación y de desarrollo personal.
  • Qué: El Programa de Jóvenes engloba todas las actividades en las que participan los jóvenes miembros del Movimiento. Deben ser atractivas y constituir un desafío para los jóvenes.
  • Cómo: Fundamentalmente el Programa de Jóvenes aplica el método Scout en la realización de las actividades.
  • Por qué: El Programa de Jóvenes es el medio por el que se logra el propósito del Movimiento, conforme a sus principios fundamentales.
La Política Mundial de Programa explicita como novedad tres ejes que aseguran que el programa se mantenga acorde a las necesidades e intereses cambiantes de los jóvenes y de la sociedad:
  • El desarrollo del programa a nivel nacional.
  • La implementación del programa a nivel local.
  • Las estructuras de soporte y animación territorial del programa.
En las próximas entradas vamos a explicar brevemente en qué consiste el desarrollo y la implementación según sea el nivel nacional o local y, luego dedicaremos un tiempo a analizar los elementos necesarios para que una metodología de actualización del programa sea exitosa y no se aparte de los fundamentos del Movimiento Scout.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 21 de agosto de 2010

Los primeros 80 años del programa del Movimiento Scout

Hemos visto que el concepto de Programa de Jóvenes tal y como lo conocemos hoy es relativamente reciente.
Al principio, el programa scout era entendido como un conjunto determinado de actividades concebidas por B-P y publicadas en "Escultismo para Muchachos".
Por eso no parecían destinadas ni a evolucionar ni a ser modificadas.
La propuesta de "Escultismo para Muchachos" de 1908 daba a los jóvenes una "auto-formación" que haría de ellos buenos ciudadanos.
Pero a comienzos de 1914 B-P introduce el concepto de formación de los dirigentes y luego las asociaciones establecieron las estructuras de "adiestramiento".
B-P, sin duda sin quererlo, contribuyó a fortalecer esta situación creando un sistema atractivo de reconocimiento: la insignia de madera. A continuación en 1919 escribe "Guía para el Jefe de Tropa", reforzando el rol de dirigente por sobre la "auto-formación" del joven y sus pares de la patrulla.
Cuando no se percibía la necesidad de desarrollar el Programa de Jóvenes; era el adiestramiento de dirigentes lo que recibía la atención y se lo entendía como la forma de corregir la implementación del programa en los grupos.
El adiestramiento de los dirigentes se benefició así de ideas nuevas en materia de contenido y métodos, muchos desarrollados fuera del Movimiento Scout pero adaptados a él.
En cambio el programa permaneció sin cambios hasta después de la post-guerra cuando, en los Scouts de Francia, Michel Menu asume como Comisionado Nacional de la Rama Scout y se anima a modificar el esquema en que había derivado el Scoutismo al internacionalizarse (se había diluido la ciudadanía activa) ante el diagnóstico de que la juventud francesa había descubierto la modernidad a través de las tropas americanas estacionadas allí y ya no sentía atraída por una propuesta que se había "aburguesado".
Menu encuentra eco en Pierre Goutet, el ex Comisionado Nacional Rover antes de la guerra, quienes convencen al Consejo Nacional de realizar un cambio radical en el método educativo.
Menu no solamente agrega una rama entre los Scouts y los Rovers, sino que pone el eje en la aventura, en la reconstrucción social del país y recupera ideas originales del woodcraft con la doctrina religiosa del Padre Marcel Forestier (algunos abran leído su libro "Escultismo, ruta de libertad").
Complementariamente Goutet pone el énfasis de los Rovers en revisar todos los puntos de vista sociales y religiosos para "abrir" el Movimiento Scout al mundo nuevo que surgía luego de la guerra, trascendiendo el mirar el afuera como quien analiza un insecto bajo una lupa para pasar a la acción concreta y transformadora en la comunidad cercana.
Mientras, el proceso de desarrollo en capacitación de los dirigentes condujo a inquietudes sobre la implementación en los grupos y a la evolución desde un programa entendido como "conjunto de actividades" a un programa entendido como "método" aplicable a nuevas actividades y proyectos.
Así es como el Programa de Jóvenes se convierte en una entidad distinta de la Formación de los dirigentes recién en la segunda mitad del siglo de vida del Movimiento Scout.
Como los "programas" scouts empezaban a evolucionar y se percibía la necesidad de ponerlos al día, numerosas asociaciones modificaron sus estructuras en función de las circunstancias nuevas y el desarrollo del programa vio la luz, de manera más o menos organizada a través de equipos nacionales de rama y espacios de actualización como indabas y congresos.
De esta forma a mediados de la década del '70, para numerosas asociaciones el Subjefe Scout o un equipo de Comisionados de ramas estaban encargados del programa y, en otros casos, era el mismo Comisionado Nacional de Formación o su equipo.
Este desarrollo desigual del área de Formación (y del equipo de formación) con funciones y responsabilidades claramente definidas y bien aceptadas, contrastó, al principio, con el área de Programa (como visión integradora), función que, en muchas asociaciones scouts nacionales, tardó en ser legitimada por una política.
Cuando se tiene un equipo de Comisionados de ramas (Comisionados lobatos, scouts, etc.), la cuestión que se plantea es la de la responsabilidad global y de la coordinación.
Cuando el Comisionado Nacional de Adiestramiento y su equipo son también responsables del programa, nos enfrentamos a un conflicto de prioridades.
Es poco probable que las dos funciones puedan ser desempeñadas de manera adecuada por una sola persona, o incluso un solo grupo de personas. Tanto el adiestramiento de adultos como el Programa de Jóvenes requieren compromisos totales de dirigentes voluntarios y profesionales, investidos de responsabilidades claramente definidas y distintas.
Recién en 1990 la Conferencia Scout Mundial de París aprobó una Política Mundial de Programa del Movimiento Scout. Pero de ella nos ocuparemos la semana próxima.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 13 de agosto de 2010

De una pedagogía democrática aristocrática a líderes sociales para el cambio

Baden-Powell, era un adelantado para la concepción victoriana de la educación de 1900, pero a la vez era un digno hijo de su tiempo.
Por eso, en sus libros propone lo que mi Jefe de Tropa Patricio llama una “pedagogía democrática aristocrática”.
Es democrática porque fomenta la “participación y la decisión colectiva”, pero, a la vez, es aristocrática, porque da un camino de ascenso donde el joven va logrando crecer. Otorgando un lugar “a los mejores” (patrulla de guías, la corte de honor, el consejo de la ley).
Quiero ser respetuoso y a la vez claro en esto, Baden-Powell no es elitista, él considera que todos debían llegar a tener la posibilidad de liderar el pequeño grupo. Sin embargo, eso no siempre sucede cuando se lo aplica en los Grupos.
Por otra parte, Baden-Powell es un adelantado a las tendencias educativas de comienzos del Siglo XX. Un verdadero “revolucionario”, porque su consejo de dejar el mundo mejor de cómo lo encontramos, convirtió al Movimiento Scout en escuela de líderes para el cambio social.
Es también un adelantado porque desde el inicio no plantea un movimiento para escogidos, sino para todos.
Si releemos su libro “Guía para el Jefe de Tropa” vemos que también es un salto adelante que el dirigente no tuviera el rol prevaleciente que existía hasta ese momento en muchas propuestas educativas de 1900.
Por otra parte, su idea del Sistema de Patrullas, ampliada por Roland Philips, propone aprender en grupo, lo que nos recuerda el concepto de andamiaje y zona de desarrollo próximo de Lev Vygotsky que analizamos previamente.

Y da un lugar importante a los compañeros del grupo primario (el equipo, la patrulla), y en especial al guía en la construcción de la propia autoestima.
La semana próxima repasaremos como fueron todos los cambios introducidos a la propuesta de "Escultismo para Muchachos" desde 1907 hasta la Política Mundial de Programa de 1990.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 6 de agosto de 2010

La lógica de la pedagogía democrática y el aprender haciendo

En el apartado anterior analizamos cómo a partir de la década de los ‘60 el Movimiento Scout reforzó la intuición original de Baden-Powell con la pedagogía de proyectos.
En esa misma época más tenuemente y, con más fuerza a partir de mediados de los ’80, la propuesta del Movimiento Scout da una vuelta de rosca al "aprender haciendo" original de 1907 con lo que mi Jefe de Tropa Tero llama “la lógica de la pedagogía democrática”.
Es decir, somos todos iguales, todos podemos aprender algo del otro y, en el fondo, nadie puede enseñar a nadie si el otro no quiere aprender.
Por lo cual no se enseña, sino que uno aprende haciendo. Este es el eje del famoso “learning by doing” que propone Baden-Powell.
En este idea, una lista de contenidos mínimos en sí misma no tiene tanta importancia, sino que cobra mayor peso el desafío, personal y grupal, de aprehender la realidad a través del juego y los proyectos de acción.
En esto radica, la actualización de los ‘80.
Una idea que, si bien no contradice a Baden-Powell, se diferencia de las pruebas para obtener la segunda o primera clase y actualiza la forma de aplicar el método.
La semana próxima analizaremos el paso de la "pedagogía democrática aristocrática" de la patrulla de Guías y la Corte de Honor a la "pedagogía democrática participativa" del aprender en grupo, el concepto de andamiaje y la zona de desarrollo próximo que ya vimos al analizar la pertenencia a pequeños grupos.
Siempre listo, rodrigo

Rodrigo Gonzalez Cao