viernes, 30 de septiembre de 2011

La Bitácora es una herramienta que ayuda en la progresión personal

Previamente mencionamos que el “sistema de patrullas” busca que el joven descubra y acepte progresivamente responsabilidades y se entrene con vistas al auto-gobierno, el desarrollo del carácter, la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar.
Por ejemplo, cuando un nuevo integrante ingresa a una patrulla en la Rama Scout:

  • Se hace amigo de los demás patrulleros,
  • Se informa de la estructura, roles y cultura interna de la patrulla y de la Unidad Scout,
  • Va ganando su espacio en relación a los demás,
  • Se informa sobre cómo funciona el sistema de progresión en la Unidad,
  • Se va formando una opinión sobre su propio avance respecto de los objetivos propuestos para su edad,
  • Se familiariza con las Bitácoras del resto de la patrulla,
  • Observa la evaluación mutua,
  • Descubre los sellos y estampillas que tienen los demás integrantes en sus bitácoras,
  • Ve las insignias de progresión cosidas en la vestimenta scout de sus compañeros,
  • Consulta cuando y cómo recibirá sus reconocimientos,
  • Se integra a las actividades y comienza a participar del Consejo de patrulla,
  • Va conociendo los nombres, símbolos y tradiciones de la Unidad Scout y de su patrulla y,
  • Establece una relación de amistad con el dirigente encargado del seguimiento de su progresión personal.

En la Rama Scout la Bitácora es una herramienta que ayuda en la progresión personal. 
Las bitácoras le sirven a los jóvenes para llevar un registro de sus objetivos cumplidos y a cumplir en las etapas en las cuales se encuentran, sirviendo de acompañamiento cordial al sistema progresivo en la rama scouts.
La Bitácora no es el “manual del Scout” ni tampoco es un cuaderno de ejercicios o de actividades para días de lluvias.
El contacto con las bitácoras y con los objetivos que ellas proponen se realiza en la patrulla. 
El dirigente apoya al Guía de patrulla aclarando aspectos que no se comprendan o evitando desajustes.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 23 de septiembre de 2011

En el Movimiento Scout la opinión del joven es la evaluación más importante

Los jóvenes continuamente reflexionan sobre si mismos.
Esa reflexión muchas veces no es consciente.
Sin embargo, los jóvenes examinan sus actos, su vida, sus sueños, la actitud de sus amigos, etc. 
A veces esta mirada es un poco exigente consigo mismo.
Aquí los dirigentes adultos jugamos un rol valioso para reforzar la autoestima del joven, aunque el papel mas importante lo juega el "sistema de patrullas" cuando se aplica correctamente.
Este elemento del Método Scout busca el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidad y el entrenamiento hacia al auto-gobierno tendiente al desarrollo del carácter y la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar.
El Método Scout se apoya en esta tendencia del joven y, cada cierto tiempo, con motivo de una actividad o en encuentros más individuales, el dirigente que realiza el seguimiento de la progresión personal invita al joven a darle una mirada a los objetivos que se ha propuesto y a confrontarlos con la opinión que tiene de sí mismo. 
Al joven puede serle útil volcar las conclusiones que saque en un registro personal (la Cartilla del Lobato, la Bitácora del Scout, la Agenda Caminante).
Ese registro le permitirá observar avances cuando repita estos pasos más adelante.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 17 de septiembre de 2011

El ingreso del joven al Grupo Scout - el período introductorio -

El acompañamiento de la progresión personal comienza el primer día que el joven ingresa al Grupo Scout, tenga la edad que tenga.
El período introductorio es un tiempo personal que cada uno vive en forma distinta.
La responsabilidad del período introductorio se comparte entre el pequeño grupo (la patrulla o equipo), la sección y el dirigente adulto que lo va a acompañar en su progresión personal.
El período introductorio busca:
  • Que el joven se integre al pequeño grupo
  • Determinar la etapa de progresión en la cual va a comenzar el joven.
El primer contacto del joven con los Objetivos Educativos del Movimiento Scout es en el pequeño grupo.
Para ello es muy importante que el pequeño grupo tenga un tiempo propio y que el Guía de Patrulla o Jefe de Equipo sea consciente de esta tarea.
Luego, en el diálogo del joven con el dirigente que lo acompaña en su progresión, acordará los objetivos que se consideran logrados.
Finalmente el Consejo de sección decidirá en qué etapa de progresión comienza cada uno.
Lo importante es que se valore lo que cada joven trae como experiencia al ingresar al Grupo Scout y que no sienta que debe “pagar un derecho de piso” o empezar desde cero.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 10 de septiembre de 2011

Las actividades fijas, un espacio enriquecedor generado por el dirigente scout


Hemos señalado en la entrada previa que los jóvenes proponen, seleccionan, organizan, ejecutan y evalúan las actividades que realizan en el Movimiento Scout.
Sin embargo, también existe la intervención pedagógica del dirigente adulto.
Su aporte enriquece las actividades elegidas por los jóvenes, genera espacios para vivir el Método Scout y fomenta la realización de “actividades fijas”.
Llamamos actividades fijas a aquellas que necesitan realizarse continuamente y de modo similar para crear el ambiente previsto por el método scout.
Utilizan una misma forma y generalmente tienen relación con un mismo contenido.
Aunque contribuyen de manera genérica al logro de los objetivos educativos, su finalidad es fortalecer el método, asegurar la participación juvenil, la toma de decisiones colectivas y la vigencia de los valores.
Contribuyen a crear una atmósfera educativa en la sección y producen vivencias propiamente scouts.
Algunas actividades fijas son, por ejemplo, los campamentos, las excursiones, las fogata, veladas y fogones, las canciones, las danzas, las reuniones habituales de patrulla o equipo, los juegos, las ceremonias, narraciones de historias, anécdotas, cuentos y relatos.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 2 de septiembre de 2011

De los objetivos educativos del Movimiento Scout a las actividades cotidianas

Los objetivos educativos del Movimiento Scout no se logran solos o por el simple paso del tiempo.
Para lograr los objetivos realizamos actividades.
Los jóvenes son los protagonistas de las actividades.
Las proponen y eligen por sí mismos; y las preparan, desarrollan y evalúan con el apoyo de los dirigentes.
Los jóvenes aprenden a través de las experiencias que obtienen en las actividades.
Las experiencias son personales.
La experiencia es una relación personal del joven con la realidad.
Los dirigentes no podemos intervenir la experiencia, ni manipularla, ni preverla con certeza.
Pero sí podemos actuar sobre las actividades, para que favorezcan experiencias conducentes a la obtención de las conductas previstas en los objetivos.
Debemos tener presente que la realización de una actividad no produce automáticamente el logro de un determinado objetivo.
Las actividades contribuyen al logro de los objetivos educativos de manera paulatina, secuencial y acumulativa.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao