sábado, 31 de diciembre de 2011

El Movimiento Scout y la educación integral del joven


El Movimiento Scout se define como un movimiento educativo de educación no formal.
Educación no formal es toda actividad educativa, organizada y sistemática, realizada fuera del marco del ámbito escolar oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población. 
En el Scoutismo esos aprendizajes comprenden competencias para la vida cotidiana, para una futura capacitación laboral o conocimientos generales.
Las actividades de educación no formal les brindan a los niños y jóvenes la posibilidad de reforzar su autoestima y les ayudan a encontrar la manera de contribuir a sus comunidades.
Algunos ejemplos de cómo se aborda la tarea educadora del Movimiento Scout: 
  • Proveer herramientas para la vida, en particular el trabajo y la ciudadanía,
  • Adquirir una cultura encaminada al desarrollo de la persona,
  • Desarrollar la capacidad de razonamiento que permita la autodeterminación,
  • Análisis crítico de las realidades cercanas y estímulo para el cambio social a través de proyectos comunitarios.
El Movimiento Scout como movimiento educativo nunca debe desdibujar el siguiente perfil: 
  • Es no formal, no debe quedar absorbido por un esquema de educación formal (escolar),
  • Debe dar el principal protagonismo a los jóvenes,
  • Debe ocuparse del desarrollo de todas las dimensiones de la persona,
  • Todas sus acciones ayudan a construir un mundo mejor.
Como venimos señalando en este espacio de reflexión desde su inicio, lo que diferencia al Movimiento Scout como movimiento educativo es el Método Scout.
 El cual se adapta a las necesidades y expectativas prioritarias de los jóvenes, que varían según las épocas y los lugares.
En las próximas semanas veremos cómo se vincula el Método Scout con el desarrollo espiritual del joven.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 24 de diciembre de 2011

El desarrollo religioso y espiritual del joven en el Movimiento Scout


Los Deberes del Scout son para con Dios, para con los demás y con uno mismo. 
Los Deberes con Dios implican comprender más y mejor la herencia religiosa propia de cada joven y de su comunidad, descubrir la realidad espiritual que le da sentido a su vida y sacar conclusiones para sus vivencias cotidianas y aprender a respetar las opciones de los demás.
El desarrollo espiritual está unido a los esfuerzos que el joven hace para encontrar el sentido de su vida y debe apoyarse en sus vivencias cotidianas a partir de 4 ejes de reflexión: 
  • Los valores descubiertos a través de las actividades, 
  • La naturaleza del carácter y la experiencia humana, 
  • Las prácticas religiosas propias y, 
  • La dimensión trascendental. 
El programa del Movimiento Scout debe incluir suficientes espacios para la reflexión y la expresión individual para que los jóvenes puedan identificar los valores comunes surgidos de las experiencias compartidas. 
El añadir una práctica religiosa a las actividades (por ejemplo: concurrir al templo el domingo) no alcanza, deben incluirse actividades donde el joven tenga experiencias que le permitan desarrollar la capacidad de búsqueda de una espiritualidad acorde a su propia cultura y lo animen a asumir en plenitud una opción religiosa. 
En esta tarea nadie puede dar lo que no tiene, por eso también es muy importante que los dirigentes scouts posean las competencias necesarias para acompañar el desarrollo espiritual de los jóvenes en el Movimiento Scout y puedan presentarse como “modelo” cotidiano de vivencia de su propio desarrollo espiritual y religioso. 
Es oportuno aclarar que dar una formación religiosa no necesariamente es una competencia imprescindible del dirigente scout como tal. Sin embargo, si dicho adulto es competente para proveer esa formación en el ámbito religioso debe ofrecer ese talento, como en cualquier otra especialidad, en el momento adecuado para ello y como miembro de una comunidad religiosa específica.
En las próximas entradas presentaremos el concepto “exploradores de lo invisible” cómo metáfora que se expresará en objetivos educativos específicos para el desarrollo espiritual.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 16 de diciembre de 2011

Asociaciones Scout mono-confesionales y pluri-confesionales


Como vimos en las entradas previas una religión sin dimensión espiritual tiende a caer en un formalismo vacío.

Por eso, para muchos jóvenes, la religión puede ser el primer espacio en que desarrollen la dimensión espiritual. 

En términos generales, desde el punto de vista del patrocinio religioso, en el Movimiento Scout podemos diferenciar entre asociaciones scout mono-confesionales y pluri-confesionales:


  • Asociaciones mono-confesionales: son aquellas que se apoyan en la pertenencia a una religión concreta. En este tipo de asociaciones, dado que se parte de un acuerdo de patrocinio con una religión determinada, debe informarse claramente a los padres y los jóvenes de otras tradiciones religiosas sobre las prácticas religiosas que se realizan en esa asociación scout patrocinada.
  • Asociaciones pluri-confesionales: son asociaciones abiertas a diferentes religiones que buscan caminos para dar respuesta a la diversidad de creencias y prácticas religiosas de sus miembros bajo la unidad de la Ley y Promesa Scout como piso común de todos. En estas asociaciones pluriconfesionales, debe tener presente que alojar a diferentes expresiones es un desafío y, no debe ser la excusa para desentenderse del tema. Las asociaciones pluriconfesionales tienen como desafío establecer vínculos a nivel nacional y local con las comunidades y referentes religiosos de los jóvenes que participan de sus Grupos.


En ambas opciones, respecto al desarrollo espiritual de cada joven, al Movimiento Scout le compete ofrecerle a cada scout la oportunidad de explorar su propia fe y sus creencias. 

Sin embargo, el dirigente scout debe respetar el itinerario personal de cada joven, sus tiempos y búsquedas y los deseos de su familia. 

Es decir que el adulto comparte su creencia con el joven, pero no a la manera de un padre, sino como un hermano mayor y un compañero de ruta. 


Como el Movimiento Scout valora fuertemente el desarrollo espiritual de cada joven y el respeto de sus propias tradiciones religiosas, debe esforzarse por acompañarlos en el crecimiento de su fe con el apoyo de su referente religioso o comunidad de fe más cercana. 



Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Movimiento Scout está abierto a diferentes religiones


Existen numerosas religiones entre los 30 millones de jóvenes que participan del Movimiento Scout en todo el mundo.

En sus Fundamentos el Movimiento Scout se define como abierto a jóvenes de diferentes creencias religiosas y, en consecuencia, asume en su propuesta educativa la responsabilidad de ayudar a cada uno de ellos a desarrollar su compromiso personal con su fe particular.

La semana previa mencionamos que la propuesta pedagógica scout proponía 4 ejes de espiritualidad:
  • La religión como espiritualidad enfocada en la trascendencia y en la creencia en un misterio más allá de nosotros que exige una respuesta religiosa.
  • La espiritualidad como desarrollo del joven en un contexto de interiorización de valores. 
  • La espiritualidad como búsqueda de la verdad y de ser una mejor persona.
  • La espiritualidad como búsqueda del sentido a lo que pasa y a lo que nos pasa.

Por eso, a partir de los 4 ejes de espiritualidad que planteamos previamente, el Programa de Jóvenes del Movimiento Scout debe esforzarse por ofrecer espacios y oportunidades para:
  • ayudar a los jóvenes a buscar un sentido y una orientación de su vida.
  • favorecer que jóvenes de diferentes confesiones tengan el momento y el lugar de encontrarse para descubrir en la Ley y Promesa Scout una base común de comunicación y de cooperación en aquello que afecte a sus preocupaciones compartidas.
Estas coincidencias, más allá de la religión particular de cada joven, permiten al Movimiento Scout trabajar el proyecto de vida a partir de la reflexión sobre el sentido y el objetivo de la vida y la opción de construir un mundo mejor.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

sábado, 3 de diciembre de 2011

Fe y espiritualidad en el Movimiento Scout


Previamente mencionamos que, desde sus inicios, el Movimiento Scout apoya el desarrollo de la dimensión espiritual de los jóvenes.
Sin embargo, para evitar confusiones, es importante aclarar a que nos referimos cuando hablamos de “fe” y de “espiritualidad”.
FE: La fe es la creencia en una divinidad que implica la adhesión del joven a un conjunto de valores, creencias y prácticas de una religión organizada.
ESPIRITUALIDAD: el Programa de Jóvenes del Movimiento Scout propone 4 ejes de espiritualidad:
  • a) La religión como espiritualidad: Hace referencia a la trascendencia y por oposición al apego extremo a lo material. Lo trascendente supone creer en un misterio insondable que está más allá de nosotros y que exige una respuesta religiosa.
  • b) La espiritualidad como desarrollo del joven en un contexto religioso:  Se trata de la interiorización de nuestro compromiso y de una escala de valores asociada. Es algo profundamente personal del interior de cada joven, a diferencia de la religión, la cual es una manifestación pública. 
  • c) La espiritualidad como desarrollo existencial: entiende la búsqueda de la verdad y el cultivo del espíritu humano.  El desarrollo espiritual me permite ser una mejor persona y crecer como tal.
  • d) La espiritualidad como búsqueda del sentido: busca comprender el por qué de lo que sucede a nuestro alrededor y las propias experiencias de vida.
A partir de los 4 ejes de espiritualidad referidos el Movimiento Scout orienta al joven a trabajar algunas cuestiones importantes de su proyecto de vida: 
  • ¿Cuál es el sentido y el objetivo de mi vida? 
  • ¿Quién soy? 
  • ¿Por qué estoy aquí? 
  • ¿Cuál es mi futuro? 
  • ¿Cómo diferenciar el bien del mal? ¿Por qué debo ser bueno? ¿Por qué hay tanto mal en el mundo? 

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao