El Método Scout y el desarrollo espiritual del joven

Vamos a repasar los elementos del Método Scout referidos en la entrada previa e intentar trazar su relación con el desarrollo espiritual:
  • La adhesión a los valores expresados en la Promesa y Ley Scout implican que el joven asuma un compromiso personal. Ser leal y digno de confianza, ayudar a los demás, ser cortés, obediente, alegre, económico y limpio son valores que recuerdan al joven el ideal de persona que se espera de él.
  • El aprender haciendo implica que el desarrollo espiritual solamente puede lograrlo uno mismo y el camino para lograrlo es construir un mundo mejor.
  • La pertenencia a pequeños grupos ofrece un espacio de cooperación entre pares donde aprender a respetar a los otros y compartir metas comunes cultivando la amistad y la comprensión de las capacidades y también las limitaciones de los otros. Es en este espacio propio del pequeño grupo donde se debe favorecer la exploración de lo invisible, descubrir el sentido de las experiencias vividas y el expresar cada uno sus creencias.
  • Los adultos acompañan a los jóvenes en su desarrollo espiritual como compañeros de marcha. Desde dicho rol comparten su propia experiencia como “exploradores de lo invisible” y las cosas que les ayudaron a encontrar el sentido de su vida.
  • Los programas de actividades basadas en los intereses de los jóvenes, principalmente al aire libre, nos dan la oportunidad de experimentar las maravillas de la naturaleza y descubrir que hay cosas que no podemos controlar ni comprender en su totalidad, animándonos a reflexionar sobre la obra de Dios.
Como hemos visto, los elementos del Método Scout permiten a los jóvenes identificar cuales son los valores comunes que comparten entre todos y cómo pueden cooperar entre sí para mejorar juntos su vida común y su desarrollo personal.
En la próxima analizaremos como el Método Scout se vincula con los Objetivos Educativos del Movimiento Scout.
Siempre listo, rodrigo
Rodrigo Gonzalez Cao

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