viernes, 28 de octubre de 2016

No sé lo que quiero... ¡pero lo quiero ya!

El vértigo de los jóvenes no es una novedad, tomamos el título de la letra de la canción "Lo quiero ya" de los años ‘80  de la banda post-punk SUMO.
Hoy vivimos un tiempo "líquido" como explica  Zygmunt Bauman donde todo está en permanente mutación y el "carpe diem" o disfrutar del instante se impone como mensaje social a los jóvenes por sobre el asumir las consecuencias de lo que cada uno hace.
Quienes educamos para la vida en el Movimiento Scout debemos superar esa lógica de la imagen superficial y la indiferencia por las consecuencias porque esa postura naturaliza la transgresión como la forma de "estar in" y privilegia los riesgos del "thanatos" por sobre el construir el propio proyecto de vida y los vínculos de pertenencia a una comunidad que comparte valores.
El Movimiento Scout educa para la libertad y, apoyado en el optimismo pedagógico de Baden-Powell, considera que el joven debe ser protagonista de una ciudadanía activa en su comunidad y no un "soldadito" de esos enunciados sociales tóxicos que te vende el aparato de marketing donde ser "feliz" es consumir, en lo posible lo que consumen todos, sin importar que bien o mal me hace o si puedo o no acceder a ello (o a costa de postergar qué otras cosas).
Es muy importante comprender que nuestra propuesta pedagógica se basa en la alianza inter-generacional entre jóvenes y adultos, pero debemos ser conscientes que nuestro rol como adultos es asistirlos y guiarlos para cuidarnos de caer en el mimetismo de un "aplanamiento generacional" donde no existan diferencias entre el rol del voluntario adulto y los jóvenes que aconseja y acompaña.
El Programa de Jóvenes del Movimiento Scout no forma individuos en serie, sino que genera espacios de protagonismo para que los protagonistas juveniles sean críticos del sistema y, a partir del ejercicio de la ciudadanía activa, desarrollen sus potencialidades de construir un mundo mejor en la comunidad barrial cercana.
Siempre listo, rodrigo.
Rodrigo González Cao 

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

lunes, 24 de octubre de 2016

Cómo superar la apatía para construir juntos la ciudadanía activa

Muchas veces el problema no es la apatía de los jóvenes, ni que sean egoístas o vago, sino los obstáculos y barreras que se les presentan para ejercer una ciudadanía activa.

Debemos adoptar una mirada crítica de cómo planteamos la participación de los jóvenes en el Movimiento Scout para que sea realmente atractiva.

Esta semana, les propongo dedicarle los 5 a 10 minutos que les lleva siempre leer los artículos que publicamos en este espacio a escuchar con atención una breve charla “TED” sobre el tema que venimos compartiendo en las últimas semanas.

El enlace para verlo en YouTube es: 

Siempre listo, rodrigo. 
Rodrigo González Cao 

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

lunes, 17 de octubre de 2016

La participación juvenil es la base de la propuesta del Movimiento Scout

En la propuesta del Movimiento Scout diferenciamos dos niveles:

  • La distribución de roles de los jóvenes dentro del “pequeño grupo” (patrulla, equipo) y 
  • la cooperación entre dichos pequeños grupos en la sección como “grupo secundario” que los federa en un espacio compartido.

El encuentro de ambos niveles solamente es posible a partir del funcionamiento de los consejos y organismos de rama.

En el consejo del pequeño grupo (consejo de patrulla, consejo de equipo) los jóvenes se apoyan mutuamente en su crecimiento y lo hacen en un espacio propio donde no intervienen los adultos. 
En este espacio desarrollan sus habilidades de cooperar y de liderar.

En los organismos de la sección (asambleas y consejos de sección) se encuentran los representantes de los pequeños grupos, se complementan los diferentes intereses y se acuerdan acciones conjuntas.

Este doble juego de espacios democráticos es lo que llamamos un sistema de participación juvenil y, claramente la correcta aplicación del sistema de patrullas es la herramienta primaria para la participación de los jóvenes en el Movimiento Scout.

Dicha participación protagónica de los jóvenes no es una concesión graciosa de los adultos, sino que es la base sobre la cual Baden-Powell construyó la propuesta del Movimiento Scout.

En síntesis podemos resumir en una oración que:
El Movimiento Scout es un movimiento de jóvenes, apoyado por adultos; no es solamente un movimiento de jóvenes organizado por adultos. 

Es decir, el Movimiento Scout ofrece una comunidad de jóvenes “que aprende” y adultos comprometidos con ellos en un patrocinio de entusiasmo y experiencia.
Siempre listo, rodrigo. 

Rodrigo González Cao 

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

miércoles, 12 de octubre de 2016

El joven como protagonista: la intuición original de B-P

Luego de 100 años mucha agua ha corrido bajo el puente y, en consecuencia, en algunas cuestiones, poco a poco, se fue desdibujando la intuición original de Baden-Powell.  
Por eso, para volver a las fuentes, es útil recordar algunos aspectos de cómo B-P concibió el desarrollo integral de la personalidad de los jóvenes en sus libros:   

  • Los jóvenes no están solos en el Movimiento Scout, desarrollan su personalidad a través de la pertenencia a pequeños grupos y la participación en espacios de cogobierno junto a los adultos.
  • Los jóvenes son los protagonistas y los adultos acompañan y generan espacios de crecimiento y oportunidades educativas en una comunidad de aprendizaje.  
  • El Movimiento Scout considera valiosa la guía de voluntarios adultos, adecuadamente capacitados, que aconsejen y acompañen a los jóvenes, pero que sepan asumir su rol de facilitadores y logren auto limitarse en su participación para no desplazar a los que son los verdaderos protagonistas.  
  • El trabajo en equipos desarrolla progresivamente la responsabilidad, la autonomía, el liderazgo y la cooperación.  
  • La propuesta educativa del Movimiento Scout es personalizada, no es un sistema masivo que reproduce actividades pautadas en un catálogo, los jóvenes son protagonistas de su programa educativo y expresan sus intereses y necesidades.
  • La Ley Scout ofrece un sistema de referencia, un código de valores formulado en forma positiva. 
  • Ese decálogo es la base de la ciudadanía activa y la participación solidaria y comprometida.

Como BADEN-POWELL dijo:  
“...El Movimiento Scout pone a los jóvenes dentro de bandas fraternas lo cual es su organización natural tanto para juegos o travesuras.” 
Y agrega: 
“...La Patrulla es de carácter educativo para el individuo. A los guías de Patrulla les da experiencia en responsabilidad y en la calidad de su mando. A los demás Scouts les enseña a subordinar sus intereses en vista del bien común, la abnegación y dominio de sí mismo involucrados en el espíritu de equipo, de cooperación y de buena camaradería.”

Siempre listo, rodrigo. 
Rodrigo González Cao 

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

miércoles, 28 de septiembre de 2016

¿Por qué los jóvenes deben ser protagonistas en el Movimiento Scout?

En la entrada anterior señalamos que  la Política Scout Mundial de Participación Juvenil destaca como principio básico que el Movimiento Scout es un MOVIMIENTO DE JÓVENES, y que su fortaleza es proponer una comunidad de aprendizaje entre jóvenes y adultos, trabajando ambos juntos en una alianza de entusiasmo y experiencia inter-generacional.
En tal sentido, señalamos que los jóvenes deben vivir una ciudadanía activa a través de las actividades que seleccionan y desarrollan, siendo ese rol protagónico el germen de su participación en el proceso de toma de decisiones del Movimiento Scout.
Marcamos ésto porque consideramos que el protagonismo de los jóvenes es mucho más que el reconocimiento estatutario a tener derecho a voto en ciertas reuniones de la organización a nivel distrital o nacional y, de hecho, es previo a ello y mucho más generalizado.
Algunos se preguntan por qué ponemos tanto énfasis en que los jóvenes sean PROTAGONISTAS del Programa de jóvenes y, en consecuencia, sean ellos quienes seleccionan, ejecutan y evalúan las actividades.
El Movimiento Scout promueve que los jóvenes sean protagonistas:
  • Porque lo establece nuestra Misión (Educar para la Vida)
  • Porque es la manera correcta de aplicar plenamente el Método Scout
  • Porque desarrolla sus capacidades de solución de conflictos
  • Porque desarrolla su habilidad para escuchar al otro y argumentar de manera crítica
  • Porque  motiva a sostener diálogos constructivos con adultos, para crear un ambiente de respeto mutuo. 
  • Porque les permite tomar iniciativa (y responsabilidad por sus acciones), mientras fortalece su confianza y apertura a lo diferente

Pero además, como establece la Convención de los Derechos de los Niños de la ONU en su artículo 12:
  • Porque tienen el derecho a ser involucrados y 
  • Porque tienen el derecho a que su voz se escuche en las decisiones que los afectarán. 

Siempre listo, rodrigo.
Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

domingo, 25 de septiembre de 2016

EL MOVIMIENTO SCOUT ES UN MOVIMIENTO DE JÓVENES

La Política Scout Mundial de Participación Juvenil destaca como principio básico que el Movimiento Scout es un MOVIMIENTO DE JÓVENES, apoyado por adultos. 

Debemos desterrar la interpretación equivocada de Movimiento para los jóvenes manejado por adultos, donde son los jóvenes son meros “beneficiarios” o espectadores (la caracterización de los jóvenes como "miembros beneficiarios" es solamente una categorización legal de los estatutos y no un concepto pedagógico).  

La fortaleza del Movimiento Scout es su propuesta de comunidad de aprendizaje entre jóvenes y adultos, trabajando juntos en una alianza de entusiasmo y experiencia inter-generacional.

Este principio básico debemos tenerlo siempre presente al animar territorialmente el Programa de Jóvenes. 

En concordancia, la Política Mundial de Programa de Jóvenes destaca el concepto de centralidad del programa de jóvenes en nuestras organizaciones

A partir de dicha centralidad reforzamos el concepto de SER UN MOVIMIENTO DE JÓVENES. 

Nuestros Grupos Scouts son los espacios donde se aplica el Programa de Jóvenes por medio de las actividades. 

Por eso es muy importante que, en dichos espacios de implementación del Programa a nivel local, no se pierda de vista que las estructuras de co-gobierno en cada rama son el espacio natural y privilegiado de la participación activa de los jóvenes

Si los jóvenes logran vivir una ciudadanía activa a través de las actividades que seleccionan y desarrollan, su participación en el proceso de toma de decisiones del Movimiento Scout será cada vez más provechoso.

El protagonismo de los jóvenes es mucho más que el reconocimiento estatutario a tener derecho a voto en ciertas reuniones de la organización a nivel distrital o nacional. 

Para ser verdaderamente un movimiento DE jóvenes, desde la más tierna infancia debemos lograr que los niños, niñas y jóvenes sean PROTAGONISTAS del Programa de jóvenes. 

Es decir, que sean ellos quienes seleccionan, ejecutan y evalúan las actividades y, en consecuencia, que los voluntarios adultos pierdan el miedo a que esos jóvenes sean protagonistas.

El rol del adulto es facilitar esa alianza intergeneracional de aprendizaje. 

Para "construir un mundo mejor" tenemos que EDUCAR PARA LA VIDA! 

Siempre listo, rodrigo.

Rodrigo González Cao

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Ser animador territorial, una gran responsabilidad, pero también un reto muy atractivo

Sin duda, asumir las funciones de Animador Territorial en Programa supone una gran responsabilidad, pero se trata también de un reto muy atractivo porque abordamos el “elemento central”1 del Movimiento Scout (el “core business”) y porque la actuación de cada uno de nosotros, y el equipo que logremos armar, puede marcar la diferencia.
Es interesante basarse en la propia experiencia y en la de los demás, explorar nuevas vías, descubrir nuevos conocimientos, comprobar la creatividad, intentar diferentes soluciones y esforzarse en actuar de la manera más eficaz posible.
Todo esto no facilitará la tarea pero nos permitirá aumentar el alcance y el impacto de nuestra actuación, posibilitando que nuestro desempeño sea una efectiva colaboración a la educación que se les brinda a los niños, niñas y jóvenes scouts de nuestra Asociación.
El territorio es una realidad multidimensional y, por lo tanto, compleja.
Se requiere planeamiento y claridad de intenciones y, es esencial entender los tiempos del territorio (bad timing - bad place) para no fracasar por “apurar el puchero2”.
La garantía de continuidad de todo proceso es generar participación amplia, incluyendo a los jóvenes (son quienes luego serán los próximos animadores territoriales), para que las acciones no dependan de una persona que las impulsa, sino que sean asumidas por todo el grupo.
Comunicar honesta y abiertamente el proceso de animación territorial nos evitará interpretaciones erróneas y malas entendidas. La animación territorial no es una “pulseada” o una imposición de fuerzas, donde finalmente todos perdemos, por ello debemos presentar agendas flexibles y negociables, que favorezcan la construcción compartida y participativa.
Y, para cerrar, lo más importante es aprender de los errores propios y ajenos, para no volver a repetir historias que ya fracasaron previamente.
Siempre listo,
Rodrigo González Cao

1… el Programa de Jóvenes es el elemento central del Movimiento Scout, el vehículo a través del cual se logra el propósito del Scoutismo. Sin el Programa de Jóvenes, no hay Movimiento Scout.” Política Mundial de Programa de Jóvenes. 40ª Conferencia Scout Mundial - Eslovenia 2014

2 Para obtener un puchero sabroso es muy importante, además de seleccionar ingredientes de calidad, saber respetar los tiempos de cocción de cada elemento. “Apurar el puchero” se refiere a acelerar los procesos sin considerar los tiempos y evoluciones que necesitan los actores del territorio para acompañar los cambios y asumirlos como propios. También se utiliza la figura de “quemar etapas”.

Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:
+ El Programa de Jóvenes en el Siglo 21: http://tinyurl.com/programa-de-jovenes-scouts
+ El Blog del Educador Scout: http://scouts2012.blogspot.com
+ La Biblioteca de Scouts2012 – recursos educativos: http://www.reocities.com/scouts2012
+ La Animación Territorial en Programa: http://tinyurl.com/animacionterritorialprograma
+ Las Convicciones Originales de Baden-Powell: http://tinyurl.com/conviccion-original-BP
+ La Intuición original de Baden-Powell: http://tinyurl.com/intuicion-original-BP

domingo, 3 de enero de 2016

LA FORMACIÓN Y EL PROGRAMA EN LA RENOVACIÓN PEDAGÓGICA

A finales del siglo pasado vivimos en la Región Scout Interamericana un impulso sistemático de renovación del Programa de Jóvenes.

Ante dichos cambios fue puesta a prueba la relación entre “Formación” y “Programa” por la incorporación de “nuevos paradigmas” que cuestionan el poder de experto de muchos dirigentes institucionales, algunos considerados “vacas sagradas” del Scoutismo.

El planteo de la estrategia “MACPRO” y la consecuente implementación de los sucesivos Planes Regionales implicaban un enfoque integrador adonde tanto el programa como los recursos humanos debían trabajar coordinada e integralmente.

Así, para que dicha implementación fuera exitosa, se requería que ambas Direcciones Nacionales de Programa y de “Recursos Adultos” acordaran una implementación conjunta y a la par de los esfuerzos de aplicación.

Dicha convicción debía comenzar con la “difusión” o distribución (delivery) de los contenidos que se iban definiendo (las guías para dirigentes de rama).
Dicha información debía ser recibida por cada uno de los formadores, quienes eran parte de la cadena de transmisión, de la forma más rápida y clara posible para que tomaran contacto con los nuevos contenidos, se familiarizaron con ellos y los transmitieran adecuadamente en los espacios de capacitación.
Pero dicha transmisión no podía ser “oral” ni agotarse en un encuentro nacional de formadores, era necesario implementar un equipo de diseño y difusión y lograr un presupuesto “generoso” que permitiera entregar el nuevo material educativo, por lo menos a cada uno de los equipos de formación del país y a cada Grupo Scout.
El otro tema sobre el cual debía avanzarse en forma coordinada era la estrategia de actualización de los educadores scouts.
Para ello no había fórmulas mágicas y podía elegirse entre diferentes opciones.
La opción más conocida y probada en situaciones anteriores era el “efecto dominó”. Es decir, se iniciaba la difusión con uno o más seminarios de actualización dedicados exclusivamente a formadores y luego dichos participantes se convertían en replicadores para los educadores de su territorio.
Las dificultades que había presentado esta opción en ocasiones anteriores era que la información llegaba lentamente al territorio, que no todos los equipos territoriales de formación contaban con la misma fuerza y convocatoria para difundir el contenido y, principalmente, que en ocasiones la información llegaba recortada o distorsionada, a veces porque el replicador la acomodaba a sus ideas personales, otras porque no se lograba comprender el sentido de los cambios y, en contadas ocasiones, porque no se estaba de acuerdo y había resistencia al cambio.
Otra opción, que no había tenido tantas experiencias previas a nivel masivo en nuestra asociación scout era el modelo de impacto global.
A diferencia del anterior, se convocaba abiertamente a espacios amplios de actualización y difusión adonde tanto los educadores de jóvenes como los formadores podían acceder simultáneamente a los nuevos conceptos.
La manera más común de concretarlo era como un encuentro con una feria de talleres y así pudo implementarse en “El encuentro del Pueblo Libre” en Villa Allende (Córdoba) como en “Tierras Nuevas” en Ezeiza (Buenos Aires).
La idea era novedosa, pero las convocatorias no abarcaban a toda la “población” a la que se quería acceder y, siempre nos quedaba la impresión de que el tiempo había sido escaso para todo lo que se quería transmitir. El armado de dichos encuentros era costoso en tiempo, esfuerzos y recursos humanos y su realización se agotaba en un solo encuentro, limitando su alcance y conspirando contra su intención de impacto total.
Nadie discutía la mayor fluidez, democratización y velocidad en la difusión de la información, pero al final quedaba “sabor a poco”.
Finalmente, la realidad nos llevó a adoptar modelos mixtos de difusión que tomaban un poco de cada opción.
Sin embargo, no todo se agotaba allí, además de difundir los contenidos de las nuevas publicaciones, era necesario repensar algunos paradigmas que se transmitían en los espacios de capacitación.
Por ejemplo, introducir la utilización del ciclo de programa y la participación activa de los jóvenes en la selección de las actividades en reemplazo del modelo “cuasi-escolar” que se había extendido en los años ‘80 de planificación de actividades por parte del dirigente de rama.
Muchos desafíos aún se nos presentan en este trabajo conjunto de “métodos educativos”. Algunos de ellos son la definición de los criterios de seguimiento, un esquema de formación propio para Animadores Territoriales de Programa y su consecuente reconocimiento institucional, definir cuáles son los contenidos preferenciales para el perfeccionamiento continuo y los acuerdos sobre las competencias necesarias especialmente en el nivel de grupo.

Siempre listo, rodrigo
Rodrigo González Cao
Más material sobre el Programa de Jóvenes en el Movimiento Scout:
+ El Programa de Jóvenes en el Siglo 21: http://tinyurl.com/programa-de-jovenes-scouts
+ El Blog del Educador Scout: http://scouts2012.blogspot.com 
+ La Biblioteca de Scouts2012 – recursos educativos: http://www.reocities.com/scouts2012 
+ La Animación Territorial en Programa: http://tinyurl.com/animacionterritorialprograma 
+ Las Convicciones Originales de Baden-Powell: http://tinyurl.com/conviccion-original-BP 

+ La Intuición original de Baden-Powell: http://tinyurl.com/intuicion-original-BP